Ir al contenido principal

CAFETERA NESPRESSO EN LAS HABITACIONES DEL HOTEL MARINA D'OR 5*

Ya he comentado alguna vez en este blog que soy un gran apasionado del café. No tengo la Nespresso en casa pero sí otras máquinas de cápulas que me brindan excelentes cafés. En viajes por Francia o España suelo llevarme alguna cafetera de casa por si el café del hotel no me gusta; incluso tengo monodosis ESE para el bar o la cafetería. Obviamente cuando voy a Italia o Portugal no me hace falta preocuparme del tema.

En el hotel Marina d'Or de 5 estrellas cobran 1.50 por un café en la terraza chill out de la cafetería, lo que no solo es muy razonable sino también muy barato para el confort que proporciona. Además utilizan cápsulas de Lavazza, las mismas que te proporcionan para hacer un delicioso café para el desayuno.

Si te apetece tomar un primer café de la mañana en la terraza de la habitación o un último descafeinado antes de irte a la cama y no tienes gana de bajar a la cafetería, el hotel te lo pone muy fácil y tienes en el escritorio un par de tazas de loza con cucharilla de las buenas y sobrecitos de azúcar además de cuatro cápsulas Nespresso de regalo. Así da gusto. Me cautivan los buenos detalles y esto de poner a tu disposición una cafetera tope de gama te endulza la estancia.

Por una parte los buenos precios de la cafetería y la calidad del café hacen que la sobremesa resulte relajada en la terraza de la cafetería con vistas al mar. Por otro lado, recordemos que podremos llevarnos nuestras cápsulas Nespresso favoritas para usarlas en la habitación.

Un hotel que se preocupa por lo clientes tiene detallazos como éste, que animan a volver.

Entradas populares de este blog

CÓMO COMER BARATO EN SUIZA SIN MORIR EN EL INTENTO

En Suiza casi todo es muy caro para nosotros, con ciertas excepciones, como la viñeta para circular gratuitamente por autopistas durante todo un año a un precio de unos 30 euros , que ya podían pillar algo así los habitantes de Bilbao o Barcelona. Comer en restaurantes convencionales se sale de precio pero hay soluciones que nos permiten comer alimentos calientes recién cocinados en torno a una mesa. La cadena de supermercados Migros tiene muchos establecimientos repartidos por todo el país y curiosamente la mayor parte de estas tiendas cuenta con su propio restaurante, donde podemos comer por unos 15 euros, basándonos en una entrada, un plato, postre y bebida, lo que no está nada mal para tratarse de Suiza. Si piensa que nunca va a visitar ese país, podría ver las cosas de otra manera; tenga en cuenta que el país es pequeño y no necesita obligatoriamente alojarse en su territorio, ya que Francia y Alemania está al lado y sus alojamientos son mucho más baratos. Mi experiencia se ...

PAN DE CARRAL. UN GRAN PAN GALLEGO LLEGA A MERCADONA.

Puede dar la impresión de que este blog publicita productos pero en realidad solo publico artículos sobre las cosas que me han gustado y creo que pueden interesar a los aficionados a los buenos sabores. De hecho casi siempre informo a los productores de que he escrito un texto sobre sus productos y nadie contesta nunca, ni siquiera dan las gracias por hacerles la publicidad gratuita. Todo sea por los lectores y nada por los fabricantes. Por supuesto que Mercadona no necesita publicidad y nunca mejor dicho porque su inversión en anuncios es cero. Lo que les sobra son clientes. Ahora bien, tanto insistir con los precios bajos que en general lo de la calidad les queda un poco lejos en muchos artículos. Digamos que ofrecen precios competitivos y dentro de ellos intentan conseguir la mayor calidad posible, pero en ciertas secciones se quedan muy cortos. Menos mal que alguien ha tenido la brillante idea de vender un pan gourmet de alta calidad en Mercadona. Es gallego, como no podía ser ...

BOFROST. LOS CONGELADOS QUE PARECEN CAROS Y SALEN MUY BIEN DE PRECIO.

Ojo porque esto no es un publirreportaje aunque lo parezca. Los de Bofrost no me dan nada a cambio de hablar bien de ellos. El caso es que ya conocía la empresa desde hace años porque una vecina les compraba muchísimo, ya que no podía ir a la compra y prefería que se lo sirvieran todo a domicilio. La tal vecina no tenía problemas económicos y yo prefería comprar más barato en supermercados convencionales. Lo que ocurrió fue que me mudé a una vivienda unifamiliar y desde entonces me animé a probar los productos congelados de Bofrost, siempre más caros que otros similares que se hallan en la gran distribución comercial. No me parecía convincente la ventaja del servicio a domicilio porque utilizaba bolsas isotérmicas para el transporte. Tras un primer pedido fui cambiando de idea. El incremento de precio redundaba en una calidad muy superior y aunque el aumento de gasto era aritmético, el incremento de calidad resultaba geométrico o exponencial, si se me permite el juego de palabras...