En el terreno de lo dulce hay muy pocos alimentos que estén a la altura de los famosos Nicanores de Boñar. Es abrir una caja y vaciarse a toda velocidad. La clave está en la calidad extrema de estos hojaldres tan mantecosos que se derriten en la boca. Llevan elaborandose desde finales del siglo XIX en la localidad leonesa de Boñar y son ideales para cualquier goloso que se precie. Como la producción es relativamente reducida, los precios son algo altos y te sale cada Nicanor casi por un euro, lo que asusta un pelín a pesar de lo buenos que están. Normalmente en el mismo Boñar o en cualquier tienda de delicatessen te gastas 10 euros en cada caja. Por ese mismo dinero te llevas dos cajas de corbatas de Unquera, por ejemplo. Lo bueno es que en los supermercados Leclerc de León y Andorra se pueden encontrar a 7 euros y medio la caja, lo que equivale a un descuento del 25% sobre el precio oficial habitual. De los Nicanores no puedes comprar una única caja nunca porque siempre queda gana de más. Ningún hotel de cinco estrellas se atreve a poner Nicanores en su buffet de desayunos porque se arruinaría. Si no tenemos a mano una tienda donde los vendan, se pueden comprar online fácilmente pero no a través de su web oficial.
Si te gustan los vinos de postre, o más bien los licores para servir con el postre, aquí tenemos un producto español hecho en Montilla, provincia de Córdoba. La localidad ya es famosa por sus bodegas y por lo visto el elaborador del producto es Bodegas Cruz Conde, que por cierto no lo exhibe en su web propia y parece ofrecerlo exclusivamente a través de supermercados como Aldi o El Jamón. Obviamente si el producto sale en este blog es porque me ha parecido interesante para los lectores, ya que el precio es inferior a los diez euros y la calidad va muy por encima de lo esperado. Es un licor elaborado con piel de naranjas y que tiene cuarenta grados nada menos. Uno esperaría algo que casi rascara la garganta pero se encuentra con terciopelo en la boca. Acompaña muy bien los postres sin llegar a empachar. Evidentemente, el sabor a naranja no es pronunciado pero si perceptible. Eso sí, la botella de la foto sale muy mona pero en la mía la pegatina de la etiqueta está tor...
