
Como muchos españoles soy cliente de Mercadona y tengo que alabar la buena selección de productos en algunas categorías de la alimentación, no en todas. Hoy me toca hablar bien y mal de esta cadena de supermercados. Por una parte voy a elogiar notablemente una selección de croquetas que han sacado al mercado, en las variedades de setas, ibérico y de cocido. Probablemente las primeras sean las mejores, pero las otras no van a la zaga. Los precios son muy contenidos y el producto cuela casi como gourmet, con un buen acabado. Las croquetas en cuestión fríen muy bien, no se rompen ni absorben mucho aceite. Otro producto similar que se vende como buñuelos de bacalao resulta ser lo que en Portugal llamarían croquetas de bacalao, porque se parecen una barbaridad. A lo mejor han elegido la denominación de buñuelos por alguna razón que ellos conocen, pero se podrían vender perfectamente como croquetas. En cuanto a los cuatro productos mencionados, hay que felicitar a Mercadona por incorporar esos congelados a su surtido. Con un poco de ensalada tenemos un excelente entrante ideal para cuando hay visitas.
Como no hay rosa sin espina, también debo poner a caldo el arroz negro de la marca Hacendado, que me parece un auténtico fracaso. Por una parte cuesta ponerlo negro porque lleva una cantidad de tinta ridícula. El sabor brilla por su ausencia y probablemente recuerde a cualquier cosa menos a un arroz negro. Con un poco de all-i-oli podría haber sido mejor ingerido pero a los dos o tres bocados tuve que descartarlo como plato y mi perro se ocupó del resto. Este arroz sale baratito, tanto como para que el resultado haya sido penoso. Ni siquiera los tropiezos de sepia y gambas aportaban nada de nada. Sería conveniente que Mercadona pusiera en marcha algún mecanismo para que sus clientes opinaran sobre los productos que se venden en los supermercados. Obviamente no repetiré y no lo recomiendo, del mismo modo que elogio sus croquetas y buñuelos. Por cierto que otros arroces negros del mercado son algo mejores, pero todavía no se ha logrado una buena preparación en conserva o en congelado.