
El de la foto es un chico asturiano del municipio de Parres al que primero reconocieron sus méritos fuera de su tierra y tuvo que esperar un poco para ser valorado como merece. No puedo decir que sea amigo pero sí conocido con el que de vez en cuando charlo sobre cocina y hostelería, ya que es lector de mis artículos en la revista Horeco, lo cual es todo un honor para mi.
Nacho acaba de conseguir su segunda estrella Michelin, cosa que está al alcance de pocos mortales en el mundo. Lo curioso del caso es que su restaurante es de los que precisan GPS para llegar porque se halla algo apartado del mundanal ruido, aunque no lejos de la autovía del Cantábrico. Allí cené tres veces y fueron antológicas. El tío lo borda y además de innovar invierte en ingredientes de primera calidad, que son la base de un plato. Con el tiempo se ha hecho mediático y lo podemos ver en la tele. Ahora también explota un negocio de catering para banquetes que ya he tenido la ocasión de disfrutar y que se mereció un sobresaliente por parte de los invitados a la boda en la que estuve.
Este blog felicita a Nacho por haber llegado tan lejos y le anima a superarse, que seguro que aún puede. También aprovecho para sugerirle que renueve su web porque es todo un despropósito innavegable y lo más alejado posible de la llamada Web 2.0. Estamos hablando de una persona muy humilde y con los pies en la tierra. Los precios de su menú degustación son de lo más asequible a nivel nacional y ahora tiene el doble de estrellas que el año pasado.
Para 2010 espero felicitar también a su colega y compatriota mío Campo Viejo, más conocido como "el maño", que regenta El Corral del Indianu en Arriondas, donde también se come de cine por debajo de los 100 euros, lo cual es un regalo teniendo en cuenta el tipo de menús que se degustan y comparando con establecimientos similares de capitales europeas.
En mi zona cuando se consiguen tales méritos decimos cosas como "é finísimu" o "qué gallu". Felicito también a su madre, hermana y esposa, ya que detrás de este hombre hay tres mujeres que son muy importantes en su vida.
Y sobre la típica leyenda urbana de que se pasa hambre en esos sitios, creo que lo mejor es ir y luego opinar y no contar historias que le pasaron a un amigo de un amigo.