
Marisco y Galicia son casi sinónimos pero no todo el mundo sabe que la pasión gallega por los frutos del mar va mucho más allá. Del mar vienen alimentos de origen animal y ahora también vegetal. La gran despensa mundial se encuentra no sólo en tierra firme sino también en el agua salada marina.
La primera vez que probé las algas fue en un plato cocinado por el popular Nacho Manzano en su restaurante La Salgar, al poco de haber obtenido su estrella Michelín. La lubina con algas estaba de muerte porque el pescado era de primera y el complemento de las algas como guarnición maridaba excepcionalmente.
Las algas van haciéndose un hueco en la cocina y también en la alimentación, puesto que no es sólo cuestión de gastronomía sino también de salud. Como producto son un dechado de virtudes al carecer de grasas y estar repletas de vitaminas y oligoelementos además de fibra.
Las aplicaciones en cocina son variadísimas y su sabor resulta adictivo. Se pueden usar como acompañamiento de pescados, como ingrediente complementario para pastas, arroces y revueltos o bien incluso en ensalada.
Cannori es una empresa gallega que se dedica exclusivamente al cultivo de algas y a su envasado sin añadir nada. Así de simple, de la mar al tarro y de ahí a la mesa.
Si ve el producto en supermercados, conceda una oportunidad a las algas en su despensa y sorpréndase de su efecto. Impresionará a su amistades y enriquecerá sus platos, además de cuidar su salud.
Toda la información muy detallada en http://www.cannori.com/