
Hay que reconocer que la cafetera Nespresso se ha hecho muy popular y sobre todo por su aura de exclusividad; resulta muy adecuada para gente que toma poco café y puede pagar cápsulas por encima de los 30 céntimos, dependiendo para ello de los pedidos a domicilio o de ciertas tiendas físicas.
Ahora Solac lanza una cafetera llamada Freecoffee que pretende ofrecer las mismas ventajas de la Nespresso y ciértamente mejora algunas cosas pero no todas. En esta cafetera se puede utilizar cualquier monodosis ESE, las que tienen formato de pastillas, lo cual no nos ata a ninguna marca, de modo que el precio por café baja a la mitad. El precio no parece especialmente atractivo y al parecer se comercializa por encima de los 100 euros.
El problema con una cafetera de cápsulas como la Nespresso o de pastillas como la Freecoffee es que quedamos condenados a la elaboración de un único café en cada uso, con lo que renunciamos para siempre al café en grano que moleríamos a nuestro gusto y también decimos adiós al café molido, del cual siemper hallaremos muchísimas más variedades. Obviamente las cafeteras convencionales del mismo rango de precios que las que he comentado permiten también usar a nuestro gusto el café en monodosis o a granel, con un gasto mucho más bajo.
La Freecoffee no te ata a ninguna marca pero sí a un sistema y aunque no es mal producto tampoco nos hallamos ante la solución definitiva y por lo tanto encuentro poco recomendable su compra.
Lo mejor es siempre una cafetera que pueda hacer café para dos o más personas si nos apetece y sin ceñirnos a una modalidad que presenta más inconvenientes que ventajas.
De momento no puedo recomendar la compra de ninguna de las dos cafeteras comentadas. A ver si bajan un poco el precio de las máquinas y de las pastillas para disponer de una de ellas como segunda cafetera.