
Si el lector ya conoce este queso es mejor que no siga leyendo porque no le vamos a descubrir nada nueve. Si por el contrario es la primera vez que encuentra información al respecto, quizás le convenga saber algunas cosas.
No son pocos los turistas que escrutan los escaparates de las numerosas tiendas especializadas de Cangas de Onís, en Asturias. Sin duda Aquilino Sánchez es la más antigua y tiene dos versiones, una con quesos cortados y envasados al vacío y otra para servicio al corte. Muchos viajeros se sorprenden ante el enorme tamaño de los quesos de Gamoneu expuestos, ya que algunos pesan hasta siete kilos y parecen ruedas de coche de gama alta. Y sin embargo la imagen no dice nada a los foráneos, que pueden confundirlo con el archifamoso Cabrales.
Y es que el Gamoneu es un queso de producción extremadamente limitada y muy valorado por la población de la zona, que puede abonar la friolera de 36 euros por un kilo de este producto si ha sido elaborado en los puertos de montaña durante el verano. Los precios bajan a la mitad si se trata de quesos de los valles. Hay menos de 10 productores adscritos a la denominación de origen y ello se explica si tenemos en cuenta la complicada elaboración del queso y el entorno extremadamente hostil donde se lleva a cabo.
El Gamoneu es un queso de pasta dura y muy puñetero de cortar, ya que fácilmente se nos romperá en pedazos al aplicarle el cuchillo. Está elaborado con leche de vaca, oveja y cabra y posteriormente ahumado en una cabaña para luego pasar a cuevas de maduración.
Curiosamente los estándares de calidad son bastante variables y un mismo productor puede crear quesos óptimos y otros mucho menos buenos. En cuanto a sabor es muy poderoso aunque un pequeño exceso de sal puede arruinar el resultado. Recordemos que se trata de un queso totalmente artesano.
No son pocos los turistas que escrutan los escaparates de las numerosas tiendas especializadas de Cangas de Onís, en Asturias. Sin duda Aquilino Sánchez es la más antigua y tiene dos versiones, una con quesos cortados y envasados al vacío y otra para servicio al corte. Muchos viajeros se sorprenden ante el enorme tamaño de los quesos de Gamoneu expuestos, ya que algunos pesan hasta siete kilos y parecen ruedas de coche de gama alta. Y sin embargo la imagen no dice nada a los foráneos, que pueden confundirlo con el archifamoso Cabrales.
Y es que el Gamoneu es un queso de producción extremadamente limitada y muy valorado por la población de la zona, que puede abonar la friolera de 36 euros por un kilo de este producto si ha sido elaborado en los puertos de montaña durante el verano. Los precios bajan a la mitad si se trata de quesos de los valles. Hay menos de 10 productores adscritos a la denominación de origen y ello se explica si tenemos en cuenta la complicada elaboración del queso y el entorno extremadamente hostil donde se lleva a cabo.
El Gamoneu es un queso de pasta dura y muy puñetero de cortar, ya que fácilmente se nos romperá en pedazos al aplicarle el cuchillo. Está elaborado con leche de vaca, oveja y cabra y posteriormente ahumado en una cabaña para luego pasar a cuevas de maduración.
Curiosamente los estándares de calidad son bastante variables y un mismo productor puede crear quesos óptimos y otros mucho menos buenos. En cuanto a sabor es muy poderoso aunque un pequeño exceso de sal puede arruinar el resultado. Recordemos que se trata de un queso totalmente artesano.
Normalmente no compro Gamoneu y hasta ahora mis encuentros con ese queso no han sido del todo satisfactorios pero lo que sobran son fans en la zona, e incluso entre los niños pequeños, que lo devoran insaciablemente.
Lo mejor es comprarlo en comercios especializados y solicitar asesoramiento por parte del vendedor. No me convence adquirirlo directamente del productor ya que normalmente reservan lo mejor para sus grandes clientes, que son precisamente las tiendas.
La rivalidad de sabores con el Cabrales existe por parte de los degustadores y se montan tontas polémicas, ya que se trata de quesos distintos que únicamente comparten la zona de elaboración y los tipos de leche. Personalmente soy más de Cabrales pero hay que reconocer que cuando un Gamoneu sale bueno uno casi mataría por él, como por los jamones de Galaroza. El Gamoneu está en el libro de honor de los quesos peninsulares al lado de la Torta del Casar o el Queijo da Serra portugués.
Lo mejor es comprarlo en comercios especializados y solicitar asesoramiento por parte del vendedor. No me convence adquirirlo directamente del productor ya que normalmente reservan lo mejor para sus grandes clientes, que son precisamente las tiendas.
La rivalidad de sabores con el Cabrales existe por parte de los degustadores y se montan tontas polémicas, ya que se trata de quesos distintos que únicamente comparten la zona de elaboración y los tipos de leche. Personalmente soy más de Cabrales pero hay que reconocer que cuando un Gamoneu sale bueno uno casi mataría por él, como por los jamones de Galaroza. El Gamoneu está en el libro de honor de los quesos peninsulares al lado de la Torta del Casar o el Queijo da Serra portugués.
Al Gamoneu le han salido imitadores pero no hay color. Y ojo porque está en peligro de extinción a no ser que los pastores de los Picos de Europa reciban más apoyo de la administración. El Gamoneu es un monumento gastronómico que se merece la declaración de Patrimonio de la Humanidad.