sábado, 27 de noviembre de 2010

La tienda de alimentos suecos de Ikea.

Si nadie compra muebles en un restaurante no sé muy bien la razón de comprar alimentos en una mueblería, pero el caso es que la cosa funciona. Ikea tiene embajadas de Suecia por doquier y allí se promocionan sus productos de alimentación. Todo el mundo ha probado ya alguna cosilla de ese gigante del mobiliario, cuyos "restaurantes" ofrecen una opción de alimentación muy asequible y equilibrada.

Lo que vemos en la foto es el rosti, unas tortitas de patata con cebolla que tienen interesantes resultados en la cocina. Salen muy baratos y se pueden colocar como base para cualquier cosa que queramos colocar encima. Curiosamente les pongo pasta fresca italiana y la mezcla sorprende. Los trato como si fueran los tortos asturianos, los talos vascos o las tortillas mexicanas.



La foto de abajo es la de la "lexe frittä". No es que los fritos de leche se llamen así en Suecia sino que se trata de un juego de palabras en plan de cachondeo, porque en este caso el producto es muy español y creado por un cocinero famoso mediático de esos, que no vamos a mencionar, expresamente para Ikea, que habrá pagado una pasta por la invención.

Los fritos de leche en cuestión salen a medio euro la unidad y se venden en envases de seis, congelados, naturalmente. No son precisamente baratos que digamos, pero el resultado sorprende por su finura. El sabor a canela y naranja y la textura dan la talla generosamente.

Otra de las tapas inventadas para Ikea es una croqueta de bacalao y espinacas, con muchas espinacas pero también con bastante sabor a bacalao. El precio es el mismo, a 3 euros la media docena. Aquí ya no se han lucido tanto y los bocados saturan muchísimo, con lo que considero ligero exceso de sal, pero ya sabemos cómo es el bacalao....

La mayor parte de productos de origen sueco pecan para mi gusto de sabores muy fuertes, pero hay público para todo. Los quesos me parecen bastante flojitos y prescindibles, aunque como vivo en Asturias es normal que el queso sueco no me diga nada.

Si bien las albóndigas no aportan gran cosa, el puré de patata es un producto muy conseguido y recomendable. En cuanto a los postres congelados, el nivel sube ostensiblemente con las tartas de almendra y chocolate, áltamente recomendables. La de manzana sale algo cara pero cunde bastante en sabor y esponjosidad.

Por lo visto Ikea ha invitado a algunos bloggers a la presentación de los nuevos productos al gusto español pero no ha sido mi caso, así que tendré que ir comprando más alimentos para ir opinando, ya que no tengo derecho a degustación gratuita.

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