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Vinagre de Módena. Exquisitez al alcance de los mortales.


Si el lector está tan forrado como para pagar el auténtico aceto balsámico di Módena, es decir, más de 100 euros el litro, mejor no siga leyendo. Pero si el navegante desea descubrir un producto gourmet a precios democráticos, quizás le interese saber que desde hace un par de años el vinagre balsámico de Módena ya está disponible en muchos supermercados, incluidos Lidl y Dia. Son cosas de la globalización.

Se trata de un vinagre muy diferente al que está acostumbrado el gusto español, pues no resulta tan ácido y tiene un toque dulce. Es ideal para el aliño y en todos los buenos restaurantes tienen una botellita a mano del cliente. Por menos de cinco euros podemos disfrutarlo y además tendremos en cuenta que dura muchísimo. Dicen que para aliñar bien una ensalada hacen falta un un avaro, un derrochador y un loco; el derrochador para echar el aceite, el avaro para el vinagre y el loco para mezclar los ingredientes.

El auténtico tiene denominación de orígen y además envejece durante largos años, siendo uno de los productos más cotizados de la alimentación italiana. Mientras no inventen el internet con olor o sabor, me limito a sugerir al lector que compre vinagre de Módena y disfrute la diferencia. Yo lo uso para preparar el magret de pato con moscatel y miel, con óptimos resultados.

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