domingo, 15 de abril de 2018

CREMA DE TORTA BY IBERITOS. POR FIN EL QUESO UNTABLE EXTREMEÑO DEFINITIVO.

Manda narices tener que descubrir un producto gourmet en la tienda de un área de servicio de la A-66. Menos mal que me dio por echar una ojeada porque si no entro me lo pierdo para siempre. En una tienda delicatessen seguro que sería más cara que los cuatro euros y medio que me valió.

En la foto sale una lata de 220 gramos de queso en crema perfectamente untable y con una textura muy lograda. Obviamente no pueden decir que se trata de Torta del Casar pero el queso sabe muy parecido o casi igual e incluso mejor que muchos quesos del Casar. Se ve que se lo han currado.

Fue abrir la lata, probar la crema y adiós lata en un sola sesión entre dos personas. Menos mal que la venden por el internet y ya he encargado más. Me alegro profundamente de que hayan creado un producto así. Reconozco que me encanta la Torta del Casar pero el precio no es precisamente barato y lo que nos llega al norte no siempre está en el momento óptimo de consumo; ya me han salido quesos amargos y ácidos, con lo que he abandonado su consumo. Hay que tener en cuenta que otro inconveniente se halla en el complicado sistema de degustación, que obliga a ir rebañando a cucharadas y desperdiciando todo lo que no se desprende de la corteza. Con esta torta no te estás tomando queso del Casar con D.O pero a cambio te la puedes comer toda sin ningún desperdicio y el sabor está extremadamente conseguido. La hay en varios formatos, desde la monodosis hasta la lata de 700 gramos.

Obtienes una calidad muy elevada a precio sorprendentemente  asequible y encima la tienes a tu disposición en la despensa para cuando te de la gana, sin preocuparte de la caducidad porque no necesita frío y no se te estropea. Puedes preparar canapés o bocadillos y personalmente recomiendo atacarla con picos de pan artesanos o cualquier pan tipo grissini de producción nacional; con pan de masa madre ya arrasa  y todo. La puedes llevar al monte y también al extranjero. Lo tiene todo y cuesta mucho menos de lo que vale.

Recientemente he hecho un pedido de 49 euros y me ha llegado una barbaridad de productos de esta empresa llamada Iberitos, hasta ahora especializada en conservas de cerdo muy apreciadas en la mitad sur de españa. No cobran gastos de envío y ofrecen creaciones muy novedosas que iré comentando próximamente.

Toda la información y grandes tentaciones en http://www.iberitos.net. Productos españoles hechos en Badajoz para todo el universo.

EN HUELVA HACEN UN FABULOSO VINO DE NARANJA Y POCA GENTE LO SABE

Hay provincias españolas con complejo de inferioridad y Huelva es una de ellas. Sabemos sobradamente que pueden presumir del mejor jamón del mundo, pero el gran público permanece ajeno a ciertas genialidades que merecen la pena.

Una virguería gastronómica interesantísima y curiosamente barata es este vino de naranja que adquirí en mis recientes vacaciones por tierras onubenses. Concretamente lo compré en el Carrefour de Cartaya, que tiene una muy buena selección de productos típicos onubenses.

Por unos 7 euros tienes derecho a tres cuartos de litro de uno de los vinos dulces más sorprendentes del planeta. Si fuera italiano se pagarían 30 euros por botella y si fuera francés ya ni te cuento. Lo mismo te sirve como aperitivo que como vino de postre. Se trata de un vino blanco dulce en cuya maduración se han utilizado cortezas de naranja.

No es nuevo pero sí para mi. El vino de naranja tiene su historia y comenzó a elaborarse a partir del siglo XIX. Lo que no entiendo es que no haya arrasado en gastrobares y vinotecas o en la carta de vinos de postre de grandes restaurantes de renombre. A lo mejor es porque sale demasiado barato.

La graduación es algo más elevada que la de un vino blanco pero sin abusar. En cuanto al sabor, efectivamente sabe levemente a naranja y sin sin acidez. Deja un posgusto refinado y resulta mucho más suave que los moscateles. Promete mucho para la creación de postres. 

Lo elaboran en Bollullos del Condado, zona con tradición vinícola. La empresa productora es Bodegas Privilegio del Condado, que tiene venta online; eso sí, obligando a comprar por cajas completas y no por botellas sueltas.

Estas mismas bodegas también elaboran un rosado de fresas que tengo en la nevera y todavía no he probado, además de algunos blancos, tintos y olorosos.

Para los amantes de los vinos dulces es toda una provocación y puede competir con algunos vinos internacionales similares como el Pineau des Charentes o el Floc de Gascogne.

Por lo visto hay otras bodegas que producen este tipo de vino y no es exclusivo, pero de momento me quedo con lo bueno conocido.

Recomiendo una vista a la web http://www.vinicoladelcondado.com/

Solo les falta crear un programa enoturístico para arrasar, porque ofrecen calidad muy elevada a precios insospechadamente bajos.

domingo, 11 de febrero de 2018

GALLETAS MARINERAS. LAS QUE NO SABEN A PESCADO. DESDE GALICIA CON TODA NATURALIDAD.

Ya hace meses que siempre dispongo en la mesa estas galletas gallegas cada vez que hay que degustar algo untable, con y notorio deleite de los comensales. Reconozco que me pasaron desapercibidas unas cuantas veces en el supermercado, más que nada porque el apelativo de "marineras" parece sugerir que tengan sabor a pescado. Resulta que esa denominación procede del uso que se les daba en los barcos pesqueros, ya que sustituían al pan de miga durante los largos desplazamientos marítimos. Se trata un producto con una caducidad muy larga y sin muchos secretos en la composición pero con alta calidad en los ingredientes, al más puro estilo gallego. 

Lo que me extraña sobremanera es que no se hayan posicionado mejor, dada la polivalencia del producto. Pesan poco y sacian mucho, no se ablandan y aguantan perfectamente la presión del alimento que les coloquemos encima sin romperse; además tienen un sabor casi neutro, con lo que no roban protagonismo a los productos con los que se sirven.

En esencia vienen a ser parecidas a las galletas de Mallorca que se comercializan bajo las marcas Gori de Muro y Queli, pero mucho más finas y aplastadas, a la vez que levemente más extensas en superficie, lo que les facilita colocar más chicha encima. 

Inicialmente parece  que es uno de esos productos que conviene tener siempre en la despensa, porque te sacan de muchos apuros y son ideales para una cena de picoteo. Las puedes dejar en una cabaña del monte como alimento de emergencia o llevarlas de excursión campestre, porque lo que sobra nunca se tira y queda bien cerrado para otra ocasión. A los niños les encantan y además tienen unas cuantas variedades para todos los gustos; las hay sin sal, integrales, con chía, especiales de bocado, etc. 

Me haría mucha ilusión que estas galletas de Galicia fueran desterrando definitivamente a los biscotes que suelen acompañar a los pasteles de pescado en demasiados restaurantes. Supongo que la hostelería contribuiría a popularizar por todo el territorio nacional estas galletas que considero de muy alta calidad. En cuanto al precio, por menos de dos euros ya tienes un paquete que dura más de lo que te imaginas. Como producto gastronómico gourmet está al alcance de todo el mundo y la gama de posibilidades de acompañamiento es infinita.

Están fabricadas en España, obviamente, en Chantada, provincia de Lugo, por españoles que contribuyen a la economía del país y al prestigio de los productos de su tierra.

Desgraciadamente no venden directamente al público así que tendrás que buscarlas en el supermercado o en tiendas online.