domingo, 19 de noviembre de 2017

QUESO DE CABRA RÍO DEVA, DESDE CANTABRIA CON SABOR.

En Cantabria hay unos quesos de impresión; lo que pasa es que limita con Asturias y entonces los productos quedan algo eclipsados ante los famosos quesos azules de los Picos de Europa. Eso puede ser hasta bueno porque así no queda más remedio que esforzarse mucho para conseguir productos que sobresalgan por encima de la mayoría. Nos encontramos ante un ejemplo sorprendente con este sencillo queso de cabra digno de estar en concursos internacionales.

Hace unas semanas que mi conyuge trajo a casa una pieza de este queso y la miré con indiferencia (a la pieza, no a mi esposa). Como la cuñada no dejaba de insistir en lo bueno que estaba, hubo que proceder a la degustación (que para eso el marido de la cuñada es maestro quesero). Pues ahí tuve que reconocer que me había equivocado de cabo a rabo. Pensaba que era el típico queso de cabra salado y fuerte y me encontré con una pequeña gozada llena de suavidad y ternura. A la semana siguiente hubo que reponer y la señora aprovechó un desplazamiento a Potes (expresamente para comer cocido montañés en el restaurante de Paco Wences) y trajo más piezas que ya se han consumido.

Lo curioso es que este queso no va de gourmet por la vida ni tiene grandes pretensiones y además sale muy barato, lo que al principio hace sospechar de la calidad, pero nada más lejos de la realidad.  Es el queso de cabra para consumidores que nunca toman queso de cabra. La finura es notable y se puede consumir con o sin corteza. Puede servirse incluso al principio de una degustación de quesos, ya que no satura las papilas gustativas.

Lo mejor es que tienen una tienda online en la que venden a precio de fábrica y se puede visitar en http://www.quesosriodeva.com/online.html No es una tienda con pago automático pero seguro que sirve y te permite crear una tabla de quesos temática de alta calidad. No hay gastos de envío. Ya me he librado de cruzar el desfiladero de la Hermida para conseguirlo. Estos quesos se elaboran entre Potes y Fuente De, en Camaleño.

QUESO REY SILO. LA EVOLUCIÓN DEL AFUEGA'L PITU

El queso asturiano Afuega'l pitu (ahoga la garganta) no está mal del todo pero gastronómicamente se queda un pelín corto y no juega en la liga de campeones que siempre lideran el Cabrales y el Gamoneu. A este queso le hacía falta una evolución que curiosamente lo devolviera al estado de tiempos pretéritos y el resultado conseguido con el Rey Silo es más que aceptable, incluso notable diríamos. Se pueden hacer quesos maravillosos solo con leche de vaca y estamos ante un buen ejemplo.

Que conste que la primera vez que lo probé acabé cabreado porque un distribuidor me regaló una pieza que le había sobrado y resultó que estaba dura como una piedra y el contenido amargaba muchísimo, así que pasé años hasta probarlo por segunda vez y con mucha precaucíón, sin comprender en absoluto el éxito que tenía entre los grandes cocineros asturianos. 

Menos mal que a la segunda fue la vencida y después de ella vinieron muchas más. Vale más comprarlo tierno y esperar a que vaya madurando para comerlo en el punto justo, ni poco hecho ni completamente pasado de vueltas. Ojo porque lo hay con y sin pimentón. Yo lo como sin pimentón y consumo la corteza. Desde fuera parece un queso francés tipo Brie con corteza muy arrugada. El contenido es muy entretenido porque tiene parte tierna cerca de la corteza y parte más sólida justo en el centro. Lo complicado es decidir cómo cortarlo. Si lo cortamos de arriba abajo no nos va a quedar bien por su forma, así que podemos tumbar la pieza y cortarla en círculo, lo que tampoco es óptimo.

Nuevamente insisto en que estamos ante un queso para muy entendidos y que ya están de vuelta de todo. Por supuesto que es afrancesado en las formas y también en los sabores.
También hay una versión tamaño gigante, en piezas que se pueden servir al corte. Normalmente consigues un queso de los pequeños por menos de diez euros y además viene primorosamente empaquetado, con cartón exterior y papel protector, que permite guardarlo individualmente.

En general, es un queso digno de las mejores mesas y que sale airoso de cualquier concurso mundial porque la quesería se lo ha currado en la poco quesera población de Pravia.

QUESO GEO DE LAZANA. MODERNIDAD DESDE ASTURIAS.

Como buen asturiano creo que ya me he zampado mi propio peso en quesos de la región. No llevo la cuenta pero he probado muchos quesos de todo el continente y siempre espero alguna novedad sorprendente. 

Por supuesto que confío en los quesos tradicionales de mi zona. Sin salir de ella tengo el Cabrales y el Gamoneu, pero a uno le gusta experimentar y poblar su mesa con lo mejorcito del panorama nacional. 
Pues bien, ahora ya tenemos un queso muy diferente a todo lo que se ha elaborado hasta ahora en Asturias. Se trata de los quesos de la empresa Lazana, elaborados con leche pasteurizada (Geo) o cruda (Universal). 

Si conocemos los franceses Reblochon y Chaumes o bien el italiano Taleggio, tendremos un punto de referencia para comprender el sabor y la textura del queso de Lazana. 

Nos hallamos ante un queso de pasta blanda, que no suele ser del gusto mayoritario de los españoles y que curiosamente escasea en los escaparates de las tiendas de quesos de Asturias. Este queso tiene corteza lavada comestible aunque obviamente se puede apartar si nos apetece. El sabor es avellanado pero sin parecerse al Appenzeller. Ya que he hecho comparaciones previas, es mucho más equilibrado y menos salado que el Taleggio, al que no intenta parecerse pero con el que mantiene un ligero parentesco. Si comparamos con el Reblochon, el sabor es más intenso.

Lo curioso es que Lazana produce sus quesos artesanos en el centro de la provincia, en el municipio de Las Regueras, zona con poca tradición quesera. Por esta zona lo que sobran son vacas y buena leche.

El producto es totalmente diferente a todo lo probado hasta ahora en el panorama nacional y la calidad resulta sorprendente. El sabor es muy adictivo y el queso es untable. Hay que consumirlo pronto, antes de que su sabor se refuerce y quede más salado y agresivo.

El precio va en consonancia con la calidad y supera los 20 euros aunque no llega a los 30. En Asturias lo podemos encontrar en Coalla Gourmet de Gijón o en las carnicerías Aramburu de Ribadesella, Llanes y Oviedo. Lo podremos adquirir online sin esfuerzo. En la propia web de la empresa nos ofrecen un queso de 900 gramos y tres de 300 gramos al precio de 50 euros con transporte incluídos, lo que es una buena oferta. 

Naturalmente que nos hallamos ante un queso para amantes del refinamiento y probablemente no guste a consumidores esporádicos o poco iniciados. Es un queso muy afrancesado y destinado a clientes muy rodados.

Más información en http://www.quesoslazana.com

martes, 22 de agosto de 2017

POR FIN UNA GRAN TARTA DE QUESO CONGELADA. Y CON MUCHAS FRESAS.

Ya era hora de que apareciera en el mercado una buena tarta congelada cuya foto de envase se correspondiera con lo que nos encontramos al abrir la caja.

Lo mejor es que sale mucho más sabrosa de lo que promete. Ojo que lleva una cuarta parte de fresas de primera calidad en la cobertura.

Me encantan los buenos postres de supermercado y más aún si salen baratos, es decir, en torno a los cinco euros. Pues bien, he dado con uno de los mejores productos para golosos del mercado nacional. 

Nos encontramos ante una tarta de queso muy currada con una base de galleta nada dura y una cremosidad conseguidísima. Sin ser demasiado dulce, la combinación de las fresas con el queso fresco sale redonda.

Hay que tener en cuenta que se trata de una tarta congelada y que no se puede comer como si fuera una tarta helada. Lo procedente es descongelarla completamente, aunque también es degustable en ese tramo de tiempo en el que no está dura como el hielo ni blanda como salida de la confitería, eso es cuestión de gustos.

Ya conocía las pizzas del Dr.Oetker y me ha sorprendido enormemente la incursión en el mundo de los postres, con resultados más que sobresalientes. La tarta de marras es fácil de encontrar en supermercados y sirve incluso para satisfacer a invitados exigentes, a los cuales se les debe ocultar el origen industrial del producto, ya que jamás adivinarán que se trata de una tarta de cinco euros para seis personas. En Francia hacen cosas así de ricas pero a 30 euros la tarta y entonces ya no tiene gracia.

Ahora solo me queda ir probando el resto de la gama de postres de Dr. Oetker a ver si mantienen el tipo con el mismo nivel. De momento triunfan. Según testimonios cercanos es raro que la tarta sobreviva a una cena, ya que se devora con pasión. Que aproveche.

LAS IRRESISTIBLES GALLETAS DE MALLORCA CON ENVÍO GRATUITO.

Hace una temporada estuve en una boda en Mallorca y me encontré con una interesante sorpresa gastronómica de bajo coste. Se trata de un producto de consumo fundamentalmente local y fuértemente implantado en las costumbres baleares.

Las galletas de las marcas Gori de Muro y Quely son una interesante propuesta para los picoteos informales e incluso para la degustación de patés o cualquier cosa que se pueda untar encima, ya sea crema de queso o incluso mermeladas.

Lo gracioso es que yo no paraba de elogiar las galletas mientras que los locales las consideraban parte de su compra habitual. Es extraño que no hayan cruzado el Mediterráneo para invadir la península y arrasar en la hostelería.

Actualmente las dos marcas ofrecen lo mejor de su gama en internet, a través de tiendas online muy bien organizadas que permiten una compra rápida y además sin gastos de envío, lo que es muy de agradecer.

La textura de las galletas es muy densa y con unas pocas se puede saciar cualquiera. Hay una gran cantidad de posibilidades, desde las más planas a las más ovaladas, incluyendo sabores de centeno, romero, integrales, etc. 

Estas galletas tienen una caducidad bastante larga y se pueden guardar durante mucho tiempo sin merma de calidad. Una vez abierto el envase tampoco se ablandan ni se estropean durante bastantes días. Son incluso una solución alternativa a los típicos biscotes de pan tostado.

En resumidas cuentas, hablamos de un producto casi gourmet a precios tirados y que puede sorprender los invitados con mucha facilidad. Además las galletas mallorquinas gustan muco a los niños y los sacian en cuestión de minutos. 

Conviene tener siempre un pequeño stock de estas galletas por si se nos termina el pan, ya que se pueden servir incluso acompañando platos de cuchara. Por cierto que para excursiones campestres son muy convenientes.

























Dejo aquí los enlaces a las tiendas online de ambas empresas, invitando al lector a que pruebe los productos por un módico precio. La entrega a domicilio es rapidísima.

Gori de Muro.

Quely