jueves, 24 de diciembre de 2015

ROQUEFORT VERNIÈRES.UN GRAN QUESO AZUL EN EL LIDL.

Reconozco que mi debilidad por los quesos hace que este blog tenga muchos artículos sobre ellos. Particularmente me gustan los azules y curiosamente tenía muy mala imagen del Roquefort, más que nada porque lo que se comercializaba en España hace unos años era bastante flojo y realmente no tenía nada que ver con el auténtico queso de oveja curado en cuevas del sur de Francia. 

Me llamó la atención que este queso se vendiera en formato "quesito", ideal para comer en pequeñas dosis, por lo que me lo llevé a casa sin mucha ilusión, más que nada por probar. El resultado fue sorprendente, porque me encantó la cremosidad del queso, completamente untable y muy suave en la degustación, sin exceso de sal y con un punto de sabor excelente, todo ello a precios de bajo coste y sin la etiqueta "De luxe" que pone Lidl a sus alimentos más prestigiosos.

Precisamente la posibilidad de comprar el queso en cuñas pequeñas embaladas individualmente es lo que hace que cada nueva degustación sea provechosa porque el queso no se seca en la nevera y no pierde su característica textura ni se deteriora.

Evidentemente la calidad no está reñida con un proceso industrial de elaboración, que es lo que garantiza unos estándares de calidad. Lo artesano no se puede controlar muy bien cuando las cantidades elaboradas son elevadas.

Así pués, recomiendo el Roquefort Verniéres como digno participante en una buena tabla de quesos, precediendo a un buen Cabrales y como continuación de un Gamonéu del puerto.

lunes, 21 de diciembre de 2015

PATATAS DE VALDERREDIBLE. LUJO ASEQUIBLE.

En mi búsqueda de alimentos de alta calidad a precios convenientes me he topado con un producto tope de gama sobre el que me encanta escribir. Las encontré en el Carrefour de Torrelavega y probablemente las haya disponibles en el resto de Cantabria, ya que su distribución se encuentra a cargo de una empresa de la región, Patatas Ayarza, que comercializa todo tipo de patatas con diferentes presentaciones, incluso ya peladas y cortadas. 

No cabe duda de que en España se le ha prestado poca atención a la patata de calidad y en demasiadas ocasiones los restaurantes y las cadenas de supermercados han preferido los precios más bajos en detrimento de la calidad, lo que es lamentable porque nadie se arruina comprando patatas, alimento que cunde una barbaridad y admite las más variadas presentaciones.

Me cuesta encontrar buenas patatas en Asturias, aunque en la tienda Mercau Astur de Cangas de Onís tienen producto de calidad, pero sin garantía de continuidad en posteriores compras. Hasta ahora me conformaba con las patatas gallegas del Lidl, que dan un resultado excelente, pero debo reconocer que la presentación de las patatas de Valderredible tienen una presentación muy llamativa, ya que vienen sin lavar, con tierra y todo, más que nada porque no se le puede quitar hasta que se preparan para cocinar. Inicialmente son más adecuadas para la fritura y tienen un curioso color muy anaranjado. Las producen al sur de Cantabria, zona de clima castellano y en la que esta patata se ha adaptado de maravilla.

Las patatas de Valderredible no tienen denominación de origen pero sí garantía certificada de calidad controlada, lo que ayuda a mantener una notable calidad culinaria.

No las vamos a encontrar en las tiendas de productos típicos de Cantabria al lado de los sobaos, las quesadas o el queso Picón de Tresviso pero sí son una muestra de producto gastronómico de alto nivel que a lo mejor nos cabe en el maletero. Además, tenemos la garantía de que consumimos un producto nacional que ayuda a mantener la calidad de vida en el país y más concretamente en su zona rural.

lunes, 14 de diciembre de 2015

GRANIER MOLA PERO MÁS POR PRECIO QUE POR CALIDAD.

Me alegra que hayan aparecido por todo el territorio nacional las panaderías Granier. Se trata de una nueva oferta alternativa a la de los supermercados y las panaderías convencionales. Además son también cafeterías y confiterías con una óptima relación calidad-precio y una interesante opción de reponer fuerzas a precio muy razonable. 

En España no es sencillo encontrar buenos panes y menos aún en determinadas regiones. Si estás en Galicia, quizás no tengas tanto problema. Si vives en zonas limítrofes con Portugal es más fácil hallar pan bueno y barato, al igual que ocurre en las proximidades del territorio francés. Ahora bien, en muchos lugares la mejor opción se encuentra únicamente en Carrefour, con algunos panes temáticos no caros y bien conseguidos. El resto pueden ser panes de gasolinera y todo tipo de sucedáneos que salen muy baratos y solo tienen de pan el nombre.

Ahora bien, Granier no es tampoco la panacea. Sí es cierto que inicialmente tiene una gama muy variada de panes en barra, hogaza y bollos, pero eso no quiere decir que todas sus tiendas tengan todos los panes disponibles ni que quede el que te gusta si vas por la tarde. Hasta ahora mis visitas han encontrado muchas estanterías vacías.

El pan en sí es bastante correcto y no tengo queja, sobre todo teniendo en cuenta que la competencia ni se les aproxima. Ahora bien, tiene mejor presentación que sabor y más apariencia que esencia. Obviamente lo cobran bastante barato para lo que ofrecen y desgraciadamente no tienen nada especial para los que estamos dispuestos a pagar un poco más, que somos cuatro gatos. En bollería la cosa ya mejora algo. 

En resumidas cuentas, la cultura del pan en España anda bajo mínimos y son muy pocos los restaurantes que se esfuerzan por ofrecer un servicio mejorado y diferente, aunque sea a costa de recurrir a panes precocidos que sí están muy conseguidos.

Esperemos que este sea el inicio de la recuperación de aquellas boutiques del pan que en su momento florecieron y luego se marchitaron. Si lo que quieres es una barra larga, sobran sitios que la venden. Para el producto de calidad parece haber poca demanda.

martes, 8 de diciembre de 2015

QUESO CABRALES RESERVA. QUESERÍA MAÍN. EL PATA NEGRA DE LOS PICONES.

Que conste que algo entiendo de queso de Cabrales. Después de haber residido un par de años en Arenas y otro en Oceño, viviendo actualmente en el Oriente de Asturias y siendo un apasionado de los quesos azules en general, la pasión por el buen Cabrales me hizo abandonarlo hace años hasta que se instauró la denominación de origen, ya que previamente el fraude era generalizado. Mi madre residió en Bulnes durante tres años en la década de los cincuenta del siglo pasado y ya fue testigo de la picaresca en la elaboración del queso, que por aquel entonces se pagbaa mucho más caro que ahora, proporcionalmente.

Llegué a pasarme al Picón de Tresviso e incluso al Stilton para encontrar lo que el Cabrales ya no me daba.

Ahora mismo el Cabrales es una joya gastronómica barata y siempre se había comentado la necesidad de elevar el prestigio del queso mejorando su elaboración con una mayor maduración aún a costa de subir los precios, para posicionarlo en un segmento de alimento gourmet de lujo con garantías máximas.

Pues bien, la Quesería Maín de Sotres lo ha conseguido, elaborando un Cabrales absolutamente antológico. Ya me habían hablado de él y circulan opiniones que lo encumbran a lo más alto del podio de los quesos azules europeos.

El queso reserva de esta quesería madura durante diez meses, más del doble de lo habitual; también lo hace a 1500 metros, a mucha mayor altura que el convencional. El resultado es un pedazo de queso absolutamente arrollador, con un gusto espectacular que despierta la lengua sin picores excesivos ni abuso de sal. 

La pieza que compré la encontré en Quesos Torreón, tienda especializada de Cangas de Onís, Asturias. Ciertamente cuesta más que las de la competencia, pero el pequeño gasto extra que supone se amortiza de largo. Por cierto que la corteza del Cabrales no solo es comestible sino que a algunos nos gusta casi más que lo de dentro, porque es perfectamente untable.

Anteriormente solía comprar de la marca Bada, de gran prestigio y solera, pero decididamente me paso a Maín porque el sobrecoste es perfectamente asumible y todavía pago menos que comprando Gamonéu del puerto.

Recordemos que en el Cabrales no hay dos quesos iguales y ni siquiera dos bocados idénticos, lo que lo convierte en una caja de sorpresas positivas.

Ahora la Quesería Maín también tiene aula didáctica y organiza visitas guiadas por menos de ocho euros. Se puede reservar en http://www.quesosdecabrales.es

Por lo visto la producción de queso especial reserva es limitada y espero no arrepentirme de haber publicado el artículo, no sea que se agote y me tenga que quedar sin él. Hacía años que no probaba algo tan conseguido y delicioso, un queso que se ha ganado su prestigio a fuerza de trabajo e ilusión.