jueves, 24 de diciembre de 2015

ROQUEFORT VERNIÈRES.UN GRAN QUESO AZUL EN EL LIDL.

Reconozco que mi debilidad por los quesos hace que este blog tenga muchos artículos sobre ellos. Particularmente me gustan los azules y curiosamente tenía muy mala imagen del Roquefort, más que nada porque lo que se comercializaba en España hace unos años era bastante flojo y realmente no tenía nada que ver con el auténtico queso de oveja curado en cuevas del sur de Francia. 

Me llamó la atención que este queso se vendiera en formato "quesito", ideal para comer en pequeñas dosis, por lo que me lo llevé a casa sin mucha ilusión, más que nada por probar. El resultado fue sorprendente, porque me encantó la cremosidad del queso, completamente untable y muy suave en la degustación, sin exceso de sal y con un punto de sabor excelente, todo ello a precios de bajo coste y sin la etiqueta "De luxe" que pone Lidl a sus alimentos más prestigiosos.

Precisamente la posibilidad de comprar el queso en cuñas pequeñas embaladas individualmente es lo que hace que cada nueva degustación sea provechosa porque el queso no se seca en la nevera y no pierde su característica textura ni se deteriora.

Evidentemente la calidad no está reñida con un proceso industrial de elaboración, que es lo que garantiza unos estándares de calidad. Lo artesano no se puede controlar muy bien cuando las cantidades elaboradas son elevadas.

Así pués, recomiendo el Roquefort Verniéres como digno participante en una buena tabla de quesos, precediendo a un buen Cabrales y como continuación de un Gamonéu del puerto.

lunes, 21 de diciembre de 2015

PATATAS DE VALDERREDIBLE. LUJO ASEQUIBLE.

En mi búsqueda de alimentos de alta calidad a precios convenientes me he topado con un producto tope de gama sobre el que me encanta escribir. Las encontré en el Carrefour de Torrelavega y probablemente las haya disponibles en el resto de Cantabria, ya que su distribución se encuentra a cargo de una empresa de la región, Patatas Ayarza, que comercializa todo tipo de patatas con diferentes presentaciones, incluso ya peladas y cortadas. 

No cabe duda de que en España se le ha prestado poca atención a la patata de calidad y en demasiadas ocasiones los restaurantes y las cadenas de supermercados han preferido los precios más bajos en detrimento de la calidad, lo que es lamentable porque nadie se arruina comprando patatas, alimento que cunde una barbaridad y admite las más variadas presentaciones.

Me cuesta encontrar buenas patatas en Asturias, aunque en la tienda Mercau Astur de Cangas de Onís tienen producto de calidad, pero sin garantía de continuidad en posteriores compras. Hasta ahora me conformaba con las patatas gallegas del Lidl, que dan un resultado excelente, pero debo reconocer que la presentación de las patatas de Valderredible tienen una presentación muy llamativa, ya que vienen sin lavar, con tierra y todo, más que nada porque no se le puede quitar hasta que se preparan para cocinar. Inicialmente son más adecuadas para la fritura y tienen un curioso color muy anaranjado. Las producen al sur de Cantabria, zona de clima castellano y en la que esta patata se ha adaptado de maravilla.

Las patatas de Valderredible no tienen denominación de origen pero sí garantía certificada de calidad controlada, lo que ayuda a mantener una notable calidad culinaria.

No las vamos a encontrar en las tiendas de productos típicos de Cantabria al lado de los sobaos, las quesadas o el queso Picón de Tresviso pero sí son una muestra de producto gastronómico de alto nivel que a lo mejor nos cabe en el maletero. Además, tenemos la garantía de que consumimos un producto nacional que ayuda a mantener la calidad de vida en el país y más concretamente en su zona rural.

lunes, 14 de diciembre de 2015

GRANIER MOLA PERO MÁS POR PRECIO QUE POR CALIDAD.

Me alegra que hayan aparecido por todo el territorio nacional las panaderías Granier. Se trata de una nueva oferta alternativa a la de los supermercados y las panaderías convencionales. Además son también cafeterías y confiterías con una óptima relación calidad-precio y una interesante opción de reponer fuerzas a precio muy razonable. 

En España no es sencillo encontrar buenos panes y menos aún en determinadas regiones. Si estás en Galicia, quizás no tengas tanto problema. Si vives en zonas limítrofes con Portugal es más fácil hallar pan bueno y barato, al igual que ocurre en las proximidades del territorio francés. Ahora bien, en muchos lugares la mejor opción se encuentra únicamente en Carrefour, con algunos panes temáticos no caros y bien conseguidos. El resto pueden ser panes de gasolinera y todo tipo de sucedáneos que salen muy baratos y solo tienen de pan el nombre.

Ahora bien, Granier no es tampoco la panacea. Sí es cierto que inicialmente tiene una gama muy variada de panes en barra, hogaza y bollos, pero eso no quiere decir que todas sus tiendas tengan todos los panes disponibles ni que quede el que te gusta si vas por la tarde. Hasta ahora mis visitas han encontrado muchas estanterías vacías.

El pan en sí es bastante correcto y no tengo queja, sobre todo teniendo en cuenta que la competencia ni se les aproxima. Ahora bien, tiene mejor presentación que sabor y más apariencia que esencia. Obviamente lo cobran bastante barato para lo que ofrecen y desgraciadamente no tienen nada especial para los que estamos dispuestos a pagar un poco más, que somos cuatro gatos. En bollería la cosa ya mejora algo. 

En resumidas cuentas, la cultura del pan en España anda bajo mínimos y son muy pocos los restaurantes que se esfuerzan por ofrecer un servicio mejorado y diferente, aunque sea a costa de recurrir a panes precocidos que sí están muy conseguidos.

Esperemos que este sea el inicio de la recuperación de aquellas boutiques del pan que en su momento florecieron y luego se marchitaron. Si lo que quieres es una barra larga, sobran sitios que la venden. Para el producto de calidad parece haber poca demanda.

martes, 8 de diciembre de 2015

QUESO CABRALES RESERVA. QUESERÍA MAÍN. EL PATA NEGRA DE LOS PICONES.

Que conste que algo entiendo de queso de Cabrales. Después de haber residido un par de años en Arenas y otro en Oceño, viviendo actualmente en el Oriente de Asturias y siendo un apasionado de los quesos azules en general, la pasión por el buen Cabrales me hizo abandonarlo hace años hasta que se instauró la denominación de origen, ya que previamente el fraude era generalizado. Mi madre residió en Bulnes durante tres años en la década de los cincuenta del siglo pasado y ya fue testigo de la picaresca en la elaboración del queso, que por aquel entonces se pagbaa mucho más caro que ahora, proporcionalmente.

Llegué a pasarme al Picón de Tresviso e incluso al Stilton para encontrar lo que el Cabrales ya no me daba.

Ahora mismo el Cabrales es una joya gastronómica barata y siempre se había comentado la necesidad de elevar el prestigio del queso mejorando su elaboración con una mayor maduración aún a costa de subir los precios, para posicionarlo en un segmento de alimento gourmet de lujo con garantías máximas.

Pues bien, la Quesería Maín de Sotres lo ha conseguido, elaborando un Cabrales absolutamente antológico. Ya me habían hablado de él y circulan opiniones que lo encumbran a lo más alto del podio de los quesos azules europeos.

El queso reserva de esta quesería madura durante diez meses, más del doble de lo habitual; también lo hace a 1500 metros, a mucha mayor altura que el convencional. El resultado es un pedazo de queso absolutamente arrollador, con un gusto espectacular que despierta la lengua sin picores excesivos ni abuso de sal. 

La pieza que compré la encontré en Quesos Torreón, tienda especializada de Cangas de Onís, Asturias. Ciertamente cuesta más que las de la competencia, pero el pequeño gasto extra que supone se amortiza de largo. Por cierto que la corteza del Cabrales no solo es comestible sino que a algunos nos gusta casi más que lo de dentro, porque es perfectamente untable.

Anteriormente solía comprar de la marca Bada, de gran prestigio y solera, pero decididamente me paso a Maín porque el sobrecoste es perfectamente asumible y todavía pago menos que comprando Gamonéu del puerto.

Recordemos que en el Cabrales no hay dos quesos iguales y ni siquiera dos bocados idénticos, lo que lo convierte en una caja de sorpresas positivas.

Ahora la Quesería Maín también tiene aula didáctica y organiza visitas guiadas por menos de ocho euros. Se puede reservar en http://www.quesosdecabrales.es

Por lo visto la producción de queso especial reserva es limitada y espero no arrepentirme de haber publicado el artículo, no sea que se agote y me tenga que quedar sin él. Hacía años que no probaba algo tan conseguido y delicioso, un queso que se ha ganado su prestigio a fuerza de trabajo e ilusión.

domingo, 15 de noviembre de 2015

FOCACCIA DELLA NONNA. SOLO EN LIDL.

Uno de los motivos por los que uno puede comer muy bien en casa en lugar de en un restaurante es que se puede elegir el pan que le apetezca como acompañamiento de la comida. 

Si usted es de esas personas a las que les sirve cualquier pan para comer, mejor que deje de leer inmediatamente este artículo, porque este blog busca la novedad, la diferencia y sobre todo la calidad a precio asequible.

Dentro de la muy apetecible oferta de productos gastronómicos con la que nos agracia Lidl de vez en cuando, voy a destacar este curioso y delicioso pan que viene congelado y hay que hornear durante unos minutos para degustarlo. Inicialmente parece tratarse de una pizza viuda, pero eso es solo la apariencia, porque la masa es diferente y lo que obtendremos es un pan en formato circular, listo para ser cortado en pequeñas porciones, aunque también podemos meter la focaccia con acompañamiento en el horno, de tal modo que el resultado sea similar al de una pizza. La textura de la focaccia es crujiente por fuera y blanda por dentro.

Por un par de euros te llevas a casa una pareja de focaccias que puedes usar en los próximos días. Hay que tener en cuenta que el producto se descongela a toda leche aunque los lleves en bolsa isotérmica, por lo que si no vives justo al lado de un Lidl, mejor la horneas de inmediato.

Personalmente me gusta usarla directamente como pan, aunque no tiene el grosor de las que se venden en Italia. La presento en triángulos aunque también pueden hacerse cuadraditos. Si optamos por usarla como base, podemos pasar de colocar encima la típica mozzarella y los champiñones, prefiriendo una provoletta en lonchas, unas setas y un poquito de foie en virutas añadido en el momento de servir. Hay muchos otros productos italianos en Lidl pero los de más calidad se venden varias veces al año y no siempre hay existencias.

lunes, 12 de octubre de 2015

QUESO AZUL PEÑASANTA. DESDE ASTURIAS CON SABOR.

Hace unos días probé un Roquefort en porciones del Lidl que estaba delicioso y desgraciadamente no volveremos a ver en las estanterías hasta que la cadena no vuelva a ofrecer una promoción de quesos franceses.

Como  consumidor habitual de quesos azules y residente en una zona de producción masiva, no me niego a probar otros productos de carácter industrial que dejan muy buen sabor de boca a precios convenientes.

Hubo antaño una época en la que el fraude era habitual en la producción y comercialización del Cabrales, con lo que muchos asturianos recurríamos directamente al famoso queso Peñasanta, que por lo menos no te engañaba y además te permitía merendar bocadillos de queso azul sin arruinarte ni calcinar la lengua en el intento. Luego vino el Consejo Regulador de la Denominación de Origen y ahora la calidad del Cabrales está muy controlada, con precios bastante razonables y que no llegan a los 20 euros el kilo. Durante los últimos años me desconecté de los quesos azules industriales y sin embargo debo reconocer que la calidad es elevada, mientras que el sabor no tiene sorpresas, como las que pueden encontrarse con el Cabrales oficial, donde cada pieza es un mundo y nunca sabes exactamente lo que te vas a encontrar. Curiosamente la Central Lechera Asturiana también produce y vende Cabrales con D.O., pero lo que nos interesa ahora es un producto nacional muy bueno que genera empleo en el país y además está rico de verdad.

El Peña Santa es un queso azul con leche de vaca y oveja que se vende en piezas grandes, pero he seleccionado para el post la imagen de la ración individual, que se ajusta a la degustación de manera perfecta. Lo malo de los quesos azules es que una vez empezados se comienzan a secar y pierden mucha gracia. Envasados en "monodosis" se pueden disfrutar siempre en el punto justo de frescura, teniendo en cuenta que siempre hay que sacarlos de la nevera un buen rato antes de consumirlos. El queso es untable y no tiene desperdicio, pues no lleva corteza. Deja un posgusto previsible pero contundente. Nada que envidiar a los buenos Roquefort.

Es recomendable conceder una oportunidad al Peña Santa, con la tranquilidad de saber que lleva muchos años en el mercado. Además así nuestro dinero se queda cerca de casa y no se marcha a otros lugares lejanos.

martes, 15 de septiembre de 2015

QUESO AHUMADO EN LONCHAS DE LA CENTRAL LECHERA ASTURIANA.




Las estanterías de los hipermercados están llenas de quesos en lonchas y sin embargo no hay tanto donde elegir. Con la avalancha de los tradicionales Edam y Havarti comparten protagonismo algunas variedades que parecen saber todas a lo mismo, si es que saben a algo. Normalmente los quesos loncheados se usan para bocadillos y sandwiches sin aportar gran cosa al embutido fresco con el que comparten presentación.

En el extranjero tampoco es que haya mucha variedad, aunque los franceses tienen el Fol Epi y los alemanes cuentan con algunos tipos interesantes.

Hace una temporada conseguía que me cortaran en lonchas muy finas el ahumado de Pría o el de Vidiago (quesos asturianos no muy famosos), de modo que podía hacer bocadillos diferentes o símplemente fundir el queso sobre un risotto o bien añadirlo a la pasta fresca de la misma manera que los italianos añaden queso Bagós.

El queso en lonchas ahumado de la Central Lechera Asturiana no es la octava maravilla gastronómica ni mucho menos, pero resulta un soplo de aire fresco en el panorama de los quesos loncheados para consumo no gastronómico y sí utilitario. El sabor está bastante logrado y únicamente se echa en falta una mayor cremosidad, pero eso complicaría el corte y el despegado de cada loncha. Merece la pena concederle una oportunidad en nuestra nevera para el uso que nos apetezca.

También he comprado últimamente Grana Padano en lonchas y en taquitos precortados envasados individualmente, toda una gozada para cuando vas de viaje. Tanto el italiano como el asturiano maridan muy bien con el jamón serrano en bocadillo.

Ahora solo hace falta que se vendan quesos asturianos en formato de rallado para servir la pasta o acompañar el arroz. A ver quién se anima primero.

domingo, 13 de septiembre de 2015

DESPUÉS DE LOS BIMBO THINS LLEGAN LOS BIMBO FLATS.

Ya aviso de que la imagen no se corresponde exactamente con el producto original, pero la web de Bimbo no proporciona buenas fotos y no encuentro el cable para conectar la cámara con el ordenador.  No obstante, el resultado es muy similar.

Si eres de esas personas a las que no les importa para nada el pan, pues mejor lo dejas e inviertes el tiempo en otra cosa. En Saboralia tenemos (tengo) pasión por el pan en todas sus formas y texturas. No estamos hablando del panes para acompañar una comida en toda regla pero sí un picoteo variado. Ya he probado en ocasiones los llamados "thins" de Bimbo, redondos y planos; ahora les toca el turno a los flats, cuadrados y también planos, ideales para calentar en tostadora o sandwichera e incluso para comer tal cual, aunque el sabor mejora con el calor.

El paquete de flats viene con ocho unidades ya precortadas a la mitad, de modo que sólo tenemos que colocar el relleno. La forma no es nada adecuada para meter dentro nada que pueda salirse por los lados, ya que no hay miga que pueda absorber la mayonesa, por ejemplo.

El formato permite colocar lonchas de queso y embutidos frescos o curados que ya vengan cortadas en formas con esquinas. Las combinaciones son infinitas y se pueden lograr resultados muy interesantes. Podemos comer el bocadillo entero o servirlo en trozos para compartir. He probado con cecina y queso ahumado aunque pienso experimentar con lacón y queso de cabra.

El producto final tiene una consistencia muy distinta a la de un sandwich tradicional, ya que les gustará más a quienes prefieren la corteza y no disfrutan tanto con la miga. Si utilizamos sandwichera, el queso se queda atrapado y mantiene el calor fácilmente, sin necesidad de usar mantequilla para el calentamiento. En tostadora recomiendo no separar las mitades a no ser que lo queramos muy tostado. No es un pan para rellenar con tortilla y lo de dentro debe ser siempre extraplano.

La fórmula es novedosa y atractiva para los niños, gente con problemas en la dentadura o simplemente gourmets ávidos de nuevas combinaciones y sabores. Ya los he probado con foie y dan la talla sin problemas.

Ya los tenemos disponibles en los supermercados, junto al pan pita o el naan, que van ganando un hueco en el mercado.

lunes, 31 de agosto de 2015

CAMIONES DE COMIDA. COMER DE PIE Y A LA INTEMPERIE.

La fórmula de los camiones de comida es aparentemente la misma que se lleva utilizando toda la vida con la venta ambulante de churros y helados, solo que curiosamente los "food trucks" no tienen tanta libertad para instalarse y sí muchas restricciones.

Los encontraremos en ferias y recintos cerrados, dentro de eventos temáticos relacionados con la gastronomía efímera.

No tengo nada en contra de este sistema de restauración pero ya dejo claro desde el principio que lo de comer en la calle y de pié no me parece apetecible ni mucho menos, supongo que en parte porque no es precisamente tradición en Asturias. Ya sé que comer pinchos y tapas en una barra es cosa corriente dentro del territorio nacional.

Por lo visto no hay ningún problema con la calidad de los productos y todo está muy legal desde todos los puntos de vista, pero luego está el problema de la competencia que puede suponer para los establecimientos convencionales, que cuentan con cosas como techo y servicios higiénicos. Los propietarios de camiones de comida querrían libertad para instalarse a su antojo pero no lo van a conseguir por motivos obvios.

Así pués, no me van a encontrar consumiendo comida de estos camiones por mucha gloria bendita que vendan, más que nada porque considero que comer es algo tan serio como para no hacerlo en la calle y de pie.

EN LOS RESTAURANTES ITALIANOS NO SE DAN PROPINAS.

Vamos a dejar las cosas muy claras. Da igual que en los USA la propina sea obligatoria y que los ingleses suelan premiar la atención con una generosa dádiva. Los españoles somos más aficionados a redondear la cuenta con unas monedas y a lo mejor un billete si el servicio se ha lucido especialmente o si se trata de impresionar a alguien.

El caso es que en los restaurantes italianos se sobreentiende claramente que no hay ninguna razón para dejar absolutamente nada como propina. El servicio está incluído y ni siquiera hace falta redondear la cuenta, porque ningún italiano deja propina, ningún camarero cuenta con ese dinerillo extra y no hay bote. Dejar un par de euros a un camarero italiano es tirar el dinero porque no te lo van a agradecer y lo más normal es que ni siquiera te traigan el cambio en un plato sino que te lo den en la mano.

Hay que tener en cuenta que los restaurantes de Italia ya cobran un suplemento por cubierto que fácilmente se planta en los tres o muchos más euros por persona, simplemente en concepto de uso del menaje. Por lo tanto, sería de ingenuos seguir aumentando el precio de la comida con un extra que es completamente ajeno a las costumbres locales.

Cada cosa tiene un precio y de la misma manera que no dejamos propina en la pescadería tampoco hace falta pagar de más en un restaurante, a no ser que el camarero haya brillado por su excelencia, con un plus extra sobre lo que se le exige.

Recuerde, no haga el panoli en Italia y reserve el dinero para cosas mejores que perderlo sin motivo.

CROQUETAS LOREA. JOYAS DE SUPERMERCADO.

Uno de los criterios para seleccionar un buen restaurante es la calidad de las croquetas. Si directamente nos las dan congeladas, ya nos están diciendo que no tienen ganas de trabajar. También puede suceder que sean caseras y que no estén buenas, puesto que a lo mejor no las saben hacer bien. El sector de los congelados ha progresado mucho y no solo se ofrecen artículos baratos sino también muy buenos, a costa de pagar algo más.

O sea que si las croquetas son caseras pero malas,  mejor congeladas y buenas, combinación que ya es posible. Los restauradores tienen acceso a productos elaborados expresamente para ellos  y pueden servir excelentes croquetas que cuelan perfetamente como hechas en casa.

Me encantan las croquetas y soy un gran aficionado. No dejo de disfrutarlas en cuanto puedo. Pues bien, las croquetas de la foto las compré en Carrefour y son de mis preferidas. Están elaboradas por una empresa vasca con sede en Guuipúzcoa y que también se dedica a las conservas de alta calidad. Lamentablemente en la web no tienen más que un catálogo en pdf.

El surtido de croquetas que ilustra el artículo es un lote variado que incluye las de calamares en su tinta y también las hay de carabineros e incluso de bacalao. También existen las bolsas monotemáticas, con variedades tan sorprendentes como las de Torta del Casar.

La degustación la pasan con sobresaliente. Una vez extraídas de la freidora sueltan todo resto de aceite rápidamente, quedando ligeramente crujientes por fuera y cremosas por dentro. Supongo que habrán investigado bastante para llegar a un resultado tan convincente. El punto de sabor está muy conseguido y no son nada saladas, sino que se percibe una explosión gustativa en la boca.

No son caras aunque cuestan más que las típicas croquetas de jamón de los supermercados. La diferencia de precio no es grande aunque la de calidad sí.

Más allá de ser el típico plato para solteros con poco tiempo, estas joyas gastronómicas populares se defienden de maravilla en cenas con pretensiones para invitados exigentes.

Hasta ahora las he visto en Carrefour y Alcampo, aunque quizás las hay en algún otro sitio. No suelen estar muy a la vista. Hay que darles una oportunidad y se convertirán en uno de nuestros platos de reserva preferidos. 

LLEGAN LOS RESTAURANTES PIRATAS.

No me lo puedo creer pero no me queda más remedio. Ya está disponible en nuestro país una nueva red de eso que llaman consumo colaborativo y no es más que pura economía sumergida.

Por lo visto los hay que se han animado tras el éxito de los alojamientos en domicilios y llegan ahora los servicios de restauración en viviendas privadas, eso sí, a precios de mercado e incluso más altos. Obviamente no voy a publicar la dirección de la web en cuestión. Supongo que la cosa acabará como terminó la famosa red de taxis ilegales que fue prohibida en España. No se trata solo de defender los ingresos de los hosteleros profesionales que pagan sus impuestos sino también la salud y la seguridad de los consumidores. 

En España no hay muchos de estos restauradores aficionados, pero en Francia ya abundan. Los precios propuestos no parece que vayan simplemente a cubrir costes sino que destilan ánimo de lucro y una escasa concreción en la oferta.

Comprendo que haya gente que quiera ganar un dinerillo extra, pero ejercer una actividad laboral libre de impuestos no es una opción solidaria. También entiendo que haya gente con interés por comer en un entorno domiciliario privado, pero las leyes son para todos.

viernes, 28 de agosto de 2015

PON EN TU VIDA MOLLETES DE ANTEQUERA.

Si el lector es de esas personas que no concede mayor importancia al pan con que se comen los alimentos, mejor que deje de leer a partir de aquí.

El que escribe es de los que concede una atención muy especial al pan, de modo que si le sirven una excelente comida y el pan no está a la altura, saldrá cabreadado, mientras que tolerará una comida no tan buena si el pan brilla por su calidad.

El mollete de Antequera es uno de esos productos que debería triunfar de modo mundial y sin embargo eso no sucede, porque ni siquiera reina en España. La fórmula no es nada complicada y cuenta con los ingredientes de siempre. Lo que hace especial al mollete es su forma y también su textura, apta para todos los públicos aunque poco indicada para los amantes de la corteza dura.

El mollete de antequera se parece en la forma al pan pita, pero solo en eso, porque tiene miga y muy esponjosa. Antiguamente o lo traías de Antequera o lo hacías en casa, pero ahora ya se puede comprar en supermercados envasado en atmósfera protectora, de modo que basta con un par de minutos en el horno o en la tostadora para tenerlo justo a punto.

El de la foto es un mollete cortado a la mitad y tostado para degustarse con aceite de oliva, pero lo podemos comer sin churruscar su suave miga. 

Por la forma y la textura, parece especialmente diseñado para comer hamburguesas y probablemente sea el mejor maridaje posible. Personalmente lo saco del horno y lo corto con tijera en trozos irregulares para servir en bandeja de pan, acompañado de otras variedades, como el pita, el naan o incluso pan de masa madre. Si lo metemos en el horno entero, quedará blando por dentro, mientras que si lo metemos en tostadora cortado a la mitad, se queda algo seco.

Probablemente no haya pan tan adecuado para la merienda infantil o para personas con problemas de dentadura. No creo que vuelva a comprar el típico pan de hamburguesa convencional.

Curiosamente los últimos molletes que comí los encontré en Carrefour a un euro el lote de cuatro, ya que estaban de oferta.

Felizmente se pueden encargar por internet y probablemente yo mismo acabe comprando en la tienda online de la empresa www.mollete.com. También venden otras modalidades de tamaño más pequeño y los típicos piquitos, que son como los grissini italianos. 

sábado, 8 de agosto de 2015

SIGNORVINO. GARANTÍA DE COMER BIEN Y BARATO EN ITALIA.

De vez en cuando uno tiene suerte y se encuentra con agradables sorpresas como "Signorvino", una cadena de tiendas-restaurante extendida por el norte de Italia.

Mi experiencia se refiere al Signorvino de Brescia, ubicado en la Piazza de la Vittoria, el puñetero centro de la ciudad. El local ya llama la atención desde un primer momento porque es de esos con diseño y estética pijo-fashion que inicialmente podría echar para atrás, simplemente viendo el público tan selecto que frecuenta el restaurante. No obstante, un vistazo a la carta descubre una selección de platos de cada una de las regiones italianas a precios más baratos que los de una trattoría o de restaurantes con menos pretensiones.

Para los que disfrutamos con el vino, la oferta no puede ser mejor. Los vinos de la tienda pueden degustarse en la mesa al mismo precio que si los llevamos a casa. Hay una selección de vinos por copas pero casi compensa tomar la botella entera porque sale más a cuenta.

Durante los varios días que pasamos en la ciudad, frecuentamos el local para ir conociendo detalladamente los platos regionales y algunos vinos blancos que desconocíamos por completo, ya que estamos acostumbrados a los Albariño y Chardonnay. 

Las raciones de comida son bastante generosas para el precio y abundan los platos asequibles, con las carnes a menos de 20 euros. Se cobra cubierto y el servicio de pan no es de lo mejor que se podría esperar, pero aún así está por encima de la media nacional, que no es muy alta si comparamos con Portugal o Francia.

El menú se renueva periódicamente aunque suelen conservarse algunos de los platos con mayor demanda. En cuanto al personal, de lo mejorcito, con una simpatía arrolladora y sincera, muy dispuesto a satisfacer al cliente y sin buscar la propina, que es algo que por allí no se lleva. En ciertas fechas es conveniente reservar.

Aunque teóricamente puedes pedir cualquier vino, los que se encuentran a la temperatura de servicio adecuada son los que aparecen en la carta. Si quieres otra botella, probablemente estará calentuza. También se puede reservar una botella de un día para otro por si te apetece mucho.

El único punto negativo es que el aire acondicionado del restaurante no llega a enfriar el ambiente tanto como para que esté fresquito. Si fuera hay 34 grados, dentro estará a 28, lo que puede ser soportable si eres canario o murciano, pero un asturiano podría licuarse en minutos.

Los postres dan la talla por calidad pero no por variedad, lo que también es muy habitual en Italia. Naturalmente el café es inmejorable, como no podía ser de otra manera.

Nos encontraremos a Signorvino en sitios como Florencia, Milán y Verona. El concepto es en plan "macdonalización" de la gastronomía y está muy conseguido. La idea de ofrecer platos de diferentes regiones es muy atractiva para un extranjero y la clientela local no parece precisamente decepcionada. Los ingredientes son de alta calidad y de producción controlada. El aceite que presentan para las ensaladas es de altísima gama.

Lo que sí me desconcertó un poco fue que casi siempre me preguntaban qué iba a beber antes de traer la carta de vinos; supongo que sería para traer copa o vaso.

Hay que darles una oportunidad en una visita a Italia. Toda la información en http://www.signorvino.com

miércoles, 17 de junio de 2015

DELICIAS DE LA HUERTA GANCEDO. POR FIN UN APERITIVO DIFERENTE.

Pues sí, ya era hora de que los productores de snacks ofrecieran a los consumidores un producto con toque gourmet y contenido diferente. 

La inmensa mayoría de las patatas fritas de bolsa vienen tan atiborradas de sal que acaba ofendiendo y por muchas variedades que probemos, saturan enseguida.

Ojo porque no hablamos de patatas fritas, ya que lo que viene en la bolsa es un curioso mix de remolacha, zanahoria y boniato, cargado de vitaminas. Son vegetales que no suelen consumirse muy  a menudo en la alimentación convencional.

Como este no es un blog de nutrición sino de gastronomía, lo que nos interesa es el sabor y cabe mencionar que han dado en el clavo con el producto. La primera vez que se consume resulta desconcertante porque parece que estamos comiendo patatas fritas de colores y el gusto no es el mismo, sino mucho más suave. Lo mejor es que cada bocado resulta diferente y se nota claramente el uso de aceite de oliva de alta calidad.

Lo menos mejor del producto es que no resulta nada sencillo de encontrar en el mercado. No entiendo que no se haya popularizado más.  Los amantes de la sal se sentirán decepcionados y el contenido de la bolsa les resultará algo soso, lo cual tampoco es un inconveniente porque permite maridar excelentemente con la cerveza, por ejemplo.

Probablemente no nos hallamos ante un producto para grandes mayorías pero sí para minorías selectas que quieran sorprender a sus invitados con algo distinto y que probablemente desconozcan. El contenido no estropea la dieta y encima es un buen aporte vitamínico con toque sabroso.

Por primera vez me gustaría que hicieran envases de tamaño familiar...

lunes, 8 de junio de 2015

DELICIAS GOURMET LOW COST DE SUPERMERCADO. QUESO ALEMÁN EN LONCHAS.

Aldi es una cadena de supermercados alemana al más puro estilo Lidl pero con menos surtido. En España ha comunidades autónomas que no tienen ni uno y yo tengo que ir al de Torrelavega ya que en Asturias no hay. 

Al igual que Lidl destaca por una interesante selección de vinos a buen precio, Aldi cuenta con una selección de productos "bio", lo que aquí llamamos "ecológicos".

Personalmente paso de etiquetas como "orgánico" de esas que están de moda. Lo que me interesa el el sabor.

Degustar el queso en lonchas es una excelente idea pero no todos los quesos son loncheables, tal como ocurre como con el Cabrales, el Gamoneu o el Torta del Casar. Un ahumado de Vidiago cortado en lonchas finitas es toda una delicia y se saborea mucho mejor. Lo malo es que en las estanterías de los supermercados se repiten eternamente los clásicos tipo Havarti, Edam, mozzarella, etc, que van bien para un sandwich pero nada más. 

De los tres que salen en la foto el que más me gusta es el ahumado pero los demás no desmerecen en absoluto. Lo curioso es que no tienen lactosa, de lo cual no me había dado cuenta. 

En cuanto a la degustación, nos hallamos ante un queso muy adictivo, con ligero regusto a avellana. La textura es blanda pero cremosa y se puede comer solo acompañado de un vinillo. Para el sandwich ya se merece un acompañamiento de buen embutido, como un salami de calidad.

Lo mejor de todo es que sale muy barato y en la mesa arrasa cuando hay invitados. Eso sí, soy muy purista y lo sirvo antes de los postres o en su lugar, nunca como entrante. El resultado es un queso industrial de calidad premium por poco más de dos euros.

Espero que esta recomendación no redunde en al agotamiento del queso en las estanterías y que luego me tenga que quedar sin él.

viernes, 5 de junio de 2015

YA HAY CÁPSULAS COMPATIBLES PARA LA DOLCE GUSTO, PERO ¿COMPENSAN?

Pues sí, ya se pueden comprar cápsulas compatibles para la cafetera Dolce Gusto de Nestlé. Por supuesto que son más baratas aunque no tanto. La pregunta del millón es si la diferencia de precio se ve reflejada en la merma de calidad. 

Hace unas semanas encontré en Media Markt unas cápsulas compatibles que se vendían bajo la marca "Mepiachi" a un precio ligeramente inferior a los cuatro euros. Como las Dolce Gusto de verdad se aproximan peligrosamente a los cinco euros la caja de dieciséis unidades, un ahorro de un euro cada caja no parecía mala cosa, así que me llevé dos cajas, una de expreso y otra de descafeinado.

Tengo que reconocer que la marca "Mepiachi" me sonó fatal, más que nada porque en italiano la expresión "me gusta" se escribe como "mi piace" y se pronuncia "mi piache". Al escribir "Me piachi" se debería pronunciar "me piaqui", lo que no tiene ningún sentido ni gracia. Sería como si los ingleses crearan el "alyoly"o incluso peor.

Por lo visto las cápsulas que estoy comentando las produce la empresa asturiana Oquendo y hay otras variedades que todavía no he visto en tiendas pero sí en su página web y a un precio superior al que yo pagué en Media Markt, casi tan alto como las Dolce Gusto cuando están de oferta.

Ya sé que me estoy enrollando un poco pero quiero ser ameno y no limitarme a comentar que la degustación me ha defraudado. Hay que tener en cuenta que el descafeinado de Dolce Gusto es excepcional y no sabe a descafeinado, pues parece que estás tomando un solo bien cargadito. El descafeinado "pirata" o de imitación tiene un lejano sabor a café y sale muy desbravado. Con el expreso, más de lo mismo. El expreso de Dolce Gusto tiene variedades a elegir y la prueba de sabor la pasa con muy buena nota. El expreso Mepiachi sale muy amargo y el posgusto decepciona. En definitiva, no me compensa ahorrar un euro cada caja para que luego la experiencia del café sea tan floja. 

Me gustaría opinar sobre otras opciones para distintas máquinas pero en general considero que el ahorro no vale la pena a no ser que nos conformemos con sucedáneos.

Hay que tener en cuenta que las grandes marcas invierten en un producto premium, con cafeteras y cápsulas diseñadas especialmente, mientras que marcas menores se limitan a aprovecharse del éxito ajeno.

Lo curioso es que Oquendo tiene una gama de cafés de alto nivel pero solo para el canal de hostelería y en ciertos restaurantes tienes la opción de tomarte uno de sus cafés especiales como alternativa al corriente y moliente.

Me comprometo a probar otras cápsulas válidas para Dolce Gusto y publicar la opinión. De momento me quedo con las originales.

martes, 5 de mayo de 2015

YA TENGO LA CAFETERA DELTA Q, COMPRADA EN PUBLIPUNTO. Y NO ES PUBLICIDAD.

A las empresas les encantan los intermediarios y lo normal sería que Cafés Delta vendiera directamente esta cafetera en su página web. El caso es que  la web oficial tiene algo escondida la tienda online y sí te venden cafeteras pero más caras y sin el lote de regalo que obtienes comprando en Publipunto.com

Teniendo en cuenta que el precio de oferta es bueno y encima te hacen un descuento, por unos 65 euros te llevas la cafetera y un lote de 150 cápsulas, valoradas en 45 euros a precio de mercado, con lo que realmente pagas 20 euros por una cafetera de gama alta. Eso sí, quedas enganchado a Delta y a sus cápsulas, aunque hay alternativas pirata más o menos decentes.

La Delta Q es una de las favoritas en Portugal, por delante de Nespresso. Puedes comprar las cápsulas en supermercados portugueses y también en muchos españoles, aunque la tienda online funciona de lujo y los pedidos llegan a toda leche. El hecho de que Delta arrase en Portugal se debe a que los cafés salen más calientes y concentrados que en una Nespresso, adaptados al gusto local.

Si la compras en España no tendrás problema para abastecerte de cápsulas y los precios son incluso más baratos que en Portugal.  Los paquetes traen diez cápsulas y salen a 33 céntimos la cápsula. No hay una gran variedad y generalmente los cafés son bastante suaves, exceptuando la especialidad con el doble de cafeína para los más adictos y necesitados de un chute de adrenalina. En el lote de regalo también vienen unas tisanas y un curioso expreso Rooibos, que a mi me ha encantado.

Si lo suyo son los cafés muy largos, mejor decantarse por Dolce Gusto, que permite cafés generosos sin pérdida de sabor y con variedades que hora ya incluyen la leche dentro de la misma cápsula. Los que los quieran extremadamente largos, como gustan en Alemania y Francia, tienen la Tassimo. Un punto intermedio lo representa la Stracto.

Delta Q es más bien para los que quieren experimentar con una nueva cafetera ideal para cafés cortos, de los que se toman en uno o pocos tragos, al estilo del ristretto italiano, que coincide con el gusto portugués de mucho sabor en poco líquido. Los cafés salen muy finos y delicados, con bastante intensidad y en dosis pequeñas. No hay cápsulas con leche ni posibilidad de calentarla con la máquina. El menos bueno es el descafeinado, muy flojito, incluso demasiado.

En cuanto al diseño, la cafetera es una monada e impresiona. El funcionamiento es muy rápido y el tamaño reducido.

Obviamente ya han salido cápsulas compatibles más baratas y se pueden adquirir en supermercados de Portugal bajo las marcas Kaffa y Bicafé. En estos casos hay que probar para ver si la calidad iguala a la del producto original o si no compensa ahorrar unos céntimos en cada cápsula. Prometo hacerlo en cuanto pueda.

Incluso si no te gusta mucho el café y quieres tener una de estas máquinas para obsequiar a los invitados, Delta Q es una buena solución de bajo coste y buen gusto.


jueves, 9 de abril de 2015

¿TE PUEDES FIAR DE TRIPADVISOR PARA ELEGIR UN RESTAURANTE?

Pues no tanto como mucha gente se imagina.  Desgraciadamente las consultas a los blogs de Gastronomía han menguado bastante y las críticas serias y fundamentadas no son tan leídas como se merecen.

Numerosos viajeros recurren a su móvil para seleccionar un restaurante de acuerdo con la selección de Tripadvisor y las calificaciones que otorgan los supuestos clientes.

Lo malo es que cualquiera puede comentar lo que quiera sobre cualquier restaurante sin haberlo visitado. Si te aburres mucho puedes darte de alta en Tripadvisor y dedicarte a soltar lo que te apetezca sobre una pizzería de Benidorm o un restaurante de Chantada, únicamente por diversión. Si te da la gana puedes decir maravillas sobre los restaurantes peor puntuados o despotricar sobre los mejores.  No es que esa sea una afición muy extendida, pero como la tentación es muy fuerte, existen demasiados propietarios de restaurantes que recurren a las trampas para mejorar su posicionamiento en la lista que les puede facilitar clientes. 

Los de Tripadvisor parece que no se enteran y meten en el saco de los restaurantes a las cafeterías y a las heladerías, con lo que los resultados pueden ser desconcertantes. 

Uno de los trucos más habituales consiste en pedir a amigos y conocidos que redacten críticas positivas desde ordenadores ubicados en lugares muy variados. El resultado es que el restaurante se coloca en el número uno de su población gracias a numerosos comentarios escritos por usuarios que han aportado una única opinión. El exceso de optimismo delata fácilmente a los infractores pero por lo visto no pasa nada hasta que los nuevos clientes atraídos por las buenas opiniones terminan poniendo la suya y el restaurante acaba bajando puestos. Incluso hay empresas que venden críticas positivas de modo ilícito.

Mucho cuidado porque existen muchos restaurantes que no aparecen en Tripadvisor y por lo tanto carecen de opiniones.

Lo grave es que en demasiadas ocasiones los críticos de Tripadvisor se limitan a expresiones como "todo riquísimo" o "el mejor, como siempre", en lugar de citar lo que comieron y lo que les costó.

Por supuesto que los que han quedado descontentos suelen escribir con bastante mala leche y algunos de modo vengativo, que sus motivos tendrán. También se pueden hallar comentarios escritos con la única intención de hacer daño.

La prueba del algodón la podemos hacer sencillamente elaborando la lista de los cinco mejores restaurantes de una localidad que conozcamos y luego comparar con la que proporciona Tripadivsor. Lo más probable es que los resultados no coincidan en nada y que encima los comentarios que leamos sobre nuestra selección sean bastante desconcertantes.

Estar en el número uno no es un criterio fiable si eludimos la lectura detallada de los comentarios.

Desgraciadamente los críticos profesionales o aficionados tampoco están libres de culpa porque en demasiadas ocasiones comen gratis o reciben incentivos extra.

Como de costumbre, la verdad es complicada de descubrir. Por otra parte, ya se sabe que las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno.

Los restaurantes pueden tener altibajos en distintos días  e incluso el mismo día con diferentes clientes, sin tener en cuenta que la percepción de dos clientes puede variar enormemente ante el mismo plato, servicio y precio. Hay que comprender que algunos son exigentes y otros se conforman fácilmente.

Lo cierto es que hay restaurantes que se están lucrando de modo perverso con su manipulación de resultados. También es una pena que muy pocos respondan a las críticas de los clientes. Cuando te preguntan que si te ha gustado la comida, nunca digas la verdad porque no les apetece escucharla.


domingo, 25 de enero de 2015

RESTAURANTE NEVADA. HOTEL VILLADESELLA. RIBADESELLA. ASTURIAS.















En este blog no frecuentamos lugares de esos en los que se come por más de 50 euros por persona sino que preferimos sitios en los que la calidad armonice brillantemente con el precio y permitan sucesivas visitas frecuentes.

El Hotel Villadesella se encuentra en la localidad de Sebreño, a corta distancia de Ribadesella, en el Oriente de Asturias. Su oferta gastronómica se limita a un menú especial que los fines de semana cuesta 22 euros e incluye entrantes, primero, segundo, quesos, postre, bebida y cafés. El precio no tiene sorpresas. 

Allí acudimos un domingo de invierno para comer con las vistas que aparecen en la foto de arriba. El comedor es chiquitín y conviene reservar. Por semana el menú es más barato y algo menos especial. Aviso con antelación de que conviene haber desayunado muy poco, ir algo tarde y tener en cuenta que a la hora de la cena no tendremos hambre.  Se sirve una gran cantidad de comida por muy poco dinero y si vas a cenar unas tapas por ahí acabas pagando más en cualquier local sin pretensiones. 

Nos sirvieron dos aperitivos de la casa gratuitos, uno de ellos una crema de lentejas y otro un bocarte marinado, muy correctos y bien presentados en una vajilla propia de locales lujosos. Como eramos tres personas, elegimos tres primeros y tres segundos diferentes. La ensalada templada de pulpo y patata con cebolla caramelizada y balsámico resultó óptima. Los huevos poché con langostinos y trinchado de col verde vinieron con tres langostinazos de órdago a la grande y dos brillantes huevos, todo un plato de resistencia. Notables estuvieron las alubias rojas con sus sacramentos. Lo menos mejor de los segundos fue el risotto de mejillones al azafrán con trigueros, algo falto de sabor aunque muy cremosos. Sobresaliente para el entrecot, con el punto justo de sal. Gustó mucho también el bacalao con all-i-oli, que venía acompañado de pisto de verduras. Antes de los postres se sirvieron unas miniaturas de quesos visualmente muy monas y gustativamente convincentes. 

La cosa hubiera sido para ponerle un piso al cocinero pero los postres ya bajaron algo la nota. El arroz con leche no dio la talla, con una preparación diferente a la habitual en Asturias y la tarta de manzana quedó en simplemente pasable. Tampoco los cafés brillaron precisamente. 

La comida la acompañamos con Coto de Hayas rosado; la botella vino abierta y era del 2013, con lo que no estaba en su mejor momento. Casi podrían ofrecer vinos alternativos por un suplemento.

No obstante, la experiencia gastronómica se puede calificar de excelente y el comensal queda con ganas de repetir cuanto antes. Los gourmets que quieran comer en el restaurante Arbidel y no tengan mesa pueden venir aquí con toda confianza porque tienen la satisfacción garantizada, de hecho los platos vienen firmados por el cocinero Jaime Uz.

Teniendo en cuenta que el menú especial de 22 euros de fin de semana del restaurante Nevada es de lo mejorcito del continente, ahí tenemos un sitio genial para quedar bien con la pareja, con los compañeros de negocios o con los amigos.

Como es el restaurante de un hotel y en temporada baja los precios están baratos  hasta podemos montarnos un fin de semana gastronómico. Se puede comer mejor pero pagando más del doble o el triple; se puede pagar menos pero comiendo mucho peor.

Si te apetece reservar, el teléfono es el 985 85 77 02

Los mejores precios para las habitaciones los tienes en este enlace.

ACTUALIZACIÓN 2016.

Por lo visto el precio ya ha subido hasta los 30 euros por menú, lo que le resta atractivo, ya que se trata de un incremento de casi el 30% sin que haya aumentado la calidad significativamente. Si el lector viene del Euskadi le puede parecer hasta barato, pero en la zona no lo vemos así. Por muy poco más vas directamente al Arbidel.

Curiosamente la chimenea estaba apagada durante mi última visita y ahora parece una inútil pérdida de espacio justo en el centro del comedor.


domingo, 11 de enero de 2015

HOSTELERÍA ÁGRAFA EN ESPAÑA. TODO UN HORROR PARA EL VIAJERO.

Lo que voy a contar en este post es algo tan evidente que parece imposible que los responsables del desaguisado no se hayan dado cuenta ni hecho nada al respecto.

Vivimos en un país donde demasiadas provincias obsequian al cliente con un sector hostelero ágrafo en el apartado de la restauración.

Durante un reciente viaje por Galicia, gran parte del cual se realizaba por carreteras nacionales, me sorprendió negativamente la ausencia de cartas en el exterior de la inmensa mayoría de restaurantes de la carretera y los pueblos que se atravesaban. No es que no se anunciara el menú del día sino que ni siquiera existía la posibilidad de ver la carta sin entrar en el establecimiento. La cosa acabó comiendo en territorio portugués, concretamente en Valença do Minho. Al regreso, más de lo mismo; hasta que no volví a territorio asturiano no me encontré una carta expuesta fuera del restaurante. Ya sé que en Santiago de Compostela hay una abundante oferta con excelentes precios y la preceptiva información, pero por carretera la situación me devolvía a otros tiempos. Por lo visto todavía existen restaurantes donde se canta la lista de platos, no sabes lo que valen y encima te cobran lo que les sale de las narices, que puede ser mucho si no eres del pueblo.

La metedura de pata fue parar a tomar algo en un pueblo del interior de Lugo donde compramos un rica empanada. En un bar muy corriente pagamos 3 euros por un pincho de tortilla, el triple de lo que costaría en cualquier bar de Cantabria o un euro más que en un área de servicio de autopista. Una y no mas. Menos mal que no comimos de restaurante, porque los que había en el pueblo te obligaban a entrar y preguntar los platos y precios.

Pero vamos a ver ¿es que en Galicia los hosteleros no saben escribir ni los clientes leer? Por supuesto que en las ciudades todo está muy moderno, pero en cuanto te metes en zona rural o carretera, te encuentras indefenso. No me valen las chorradas de que se come muy bien si de mano los restaurares te ocultan su oferta y los precios para que estés completamente a su merced.

Se supone que la Xunta de Galicia debería tomar medidas en un tema tan preocupante, sobre todo teniendo en cuenta que los turistas visitan la región esperando algo mejor que lo que reciben.

Normalmente en las zonas turísticas hay mucha competencia y los negocios se esfuerzan más, pero en entornos sin competencia y mala accesibilidad las clavadas se dan con mucha frecuencia.

En los bares en los que se servían tapas la cosa aún se complicaba más, puesto que no suele haber pizarra ni nada expuesto a la vista. Lo de siempre, preguntar, preguntar... De nada sirve que se haya inventado la escritura y en pleno siglo XXI. Uno termina en una ciudad grande o en un centro comercial de la periferia donde no le vayan a engañar. Eso sí, si te toca en zonas mal comunicadas te la juegas.

Hace poco me comentaba una familia gallega que en Asturias lo tenemos todo muy bien indicado en cuanto a restauración; les comenté que no tiene ningún mérito, simplemente está como debe estar y que no es que aquí lo hagamos bien sino que allí lo hacen mal.

El que esconde productos y precios es que tiene algo que ocultar y no tiene nada bueno para el cliente. Y no me valen comentarios de que en tal o cual pueblo se come de muerte por cuatro perras en sitios sin carta, porque eso es imposible de saber a priori. Y a lo mejor a los de fuera nos cobran más.