lunes, 5 de septiembre de 2011

LAZOS DE SAN GUILLERMO. CISTIERNA. LEÓN.

Cistierna tiene cosas que no tiene León, como la Peña Corada y los lazos de San Guillermo. Esta villa leonesa fue escenario de mi primera pernoctación fuera de Asturias y siempre tendré aprecio a este prestigioso enclave ferroviario de vía estrecha. Ahora Cistierna tiene incluso variante y no hace falta entrar en la población si no queremos, pero recomiendo hacerlo. Aquí la desaparición de la industria del carbón provocó estragos y sin embargo la villa sigue adelante, con comodidades modernas como un cine con una de las mejores pantallas del norte pensinsular.

Vayamos al grano porque me pongo sentimental. Cinco euros nos separan de degustar las diez unidades de lazos que contiene la caja elaborada por la Confitería Montañés. Parecen corbatas de Unquera pero tienen la textura de los Nicanores de Boñar. Son un pelín más caros que las primeras y notablemente más baratos que los segundos, aunque también pesan menos. Nos encontramos ante uno de los productos de confitería de mejor nivel del continente y parte del extranjero. La receta es secreta y los lazos están elaborados rigurosamente con ingredientes de altísima calidad. Como dulce para el desayuno o la merienda no tienen rival y la degustación se pasa con sobresaliente. Si los franceses tuvieran algo así no habría quién los aguantara. Es el típico alimento que tiende a ser consumido sin medida y un par de golosos acaban la caja en una sola sesión.

Curiosamente no es sencillo hallar los lazos fuera de Cistierna y no se encuentran, por ejemplo, en Cangas de Onís, donde vendemos desde quesadas y sobaos pasiegos hasta quesos de Taramundi. Si vamos a Cistierna no hay pérdida porque la confitería Montañés está casi en el centro y encima se aparca muy bien en la calle de la estación.

Para los que no sepan situar Cistierna en un mapa, lo tienen muy cerquita de León capital. Se puede ir por Mansilla y volver por Sabero si vamos por carretera o bien disfrutar de una excursión en tren por la auténtica ruta transcantábrica. Todo ello lo digo porque merece la pena acercarse a Cistierna solo por comprar los lazos de San Guillermo. Si el viajero anda bien de fuerzas puede incluso acercarse a la ermita del santo por una muy empinada cuesta.

En resumidas cuentas, un producto 10 a un precio hipercompetitivo en su categoría y totalmente desaprovechado a nivel nacional.