miércoles, 22 de diciembre de 2010

Reinterpretando el sandwich de toda la vida.


En esta vida no todo van a ser ostras y foie. De vez en cuando apetece un sencillo sandwich de jamón y queso, pero no hay motivo para que siempre deba ser clónico. Hasta en esto se puede innovar y con bajo coste.

Para empezar pasaremos de la famosa sandwichera, que es un artilugio de complicada limpieza y donde siempre queda algo de grasa. Un sandwich chulo y molón se puede hacer en el horno. Lo ideal es precalentar el horno unos minutos y no utilizar ninguna bandeja en especial, sino símplemente papel de aluminio. El que quiera puede usar una fuente de pirex, que luego tendrá que limpiar, mientras que el papel tipo Albal se tira y ya está.

Huiremos de la forma cuadrada de siempre. Lo mejor es comprar uno de esos panes tipo hogaza castellana que ya vienen loncheados y encima son de larga conservación. Conseguiremos una forma ovalada que tiene muchísima más gracia.

La clave está en el tipo de queso y en el embutido. No seremos tan cutres como para comprar cualquier cosa etiquetada como "sandwich". Hoy en día se consiguen quesos loncheados tan variados que se puede convertir el sandwich en un plato casi de gourmets. Tenemos desde Emmental hasta Fol Epi pasando por Cheddar, Manchego, de cabra, ahumado de Pría, etc. Hay que incluir dos quesos distintos en el sandwich. Lo mismo es aplicable al jamón cocido, tradicionalmente conocido como de York. Qué menos que dar un papel al salami o a la mortadela y combinarlo con lonchas de pollo o pavo. Lo ideal es que haya también dos tipos en cada sandwich.

Primero embadurnaremos una cara de la loncha de pan con mantequilla, preferentemente salada. Luego colocaremos una primera capa de queso, una primera de embutido y después repetiremos el proceso variando el tipo de producto. Sobre la loncha de pan que corona el plato podemos echar queso del que se vende para pizza, que se fundirá derramándose ligeramente. Otra opción es poner mantequilla, pero teniendo en cuenta que al servir el sandwich lo coronaremos con una generosa capa de Philadelphia. Lo fresco con lo caliente armoniza de cine.

Si queremos dar un toque maestro se puede sustituir la mantequilla por aceite de oliva.
La incorporación de un tercer piso al sandwich es un golpe de efecto y se logra un bocado de gran tamaño, pero hay que tener en cuenta que los quesos del centro ya no se funden tan bien.

Un añadido extra pueden ser los pimientos, que previamente pueden pasarse por la sartén. Se añaden encima del todo o en el medio, a elegir.

El sandwich pasa ahora a ser un plato y hay que comerlo con cuchillo y tenedor grandes. El mejor acompañamiento siempre será una buena cerveza.

Productos gourmet a domicilio. Selectos Frágola.

Esto del internet es una gozada. Lo más parecido que había antes era la venta por catálogo. La inmediatez de los sistemas de compra y venta hace que todo vaya más rápido. En cuanto a los artículos gourmet, es decir, alimentos y bebidas de gran calidad, ya es mucho más sencillo encontrarlos y recibirlos a domicilio en un plazo de tiempo muy aceptable, sin tener que desplazarse ni buscar en las estanterías.

Selectos Frágola lleva ya unos cuantos años en internet ofreciendo lo mejor de lo mejor en alimentación y la selección de productos abarca todo lo imaginable. Lo mismo te venden vinos de autor que algas deshidratadas o quesos artesanos, además de chocolates exclusivos y jamón de pato o productos japoneses difíciles de hallar en tiendas físicas.

Lo bueno de esta tienda de productos gourmet por internet es que los gastos de envío son bajísimos, inferiores a los diez euros, con gratuidad para pedidos superiores a los 120 euros. Por supuesto que también envían pedidos refrigerados, que son los adecuados para aquellos productos que precisen de frío para la conservación. Los envíos se hacen a través de Seur, que funciona de maravilla. Podemos pagar con tarjeta de crédito, contra reembolso o bien por transferencia bancaria.

Selectos Frágola distribuye una gran variedad de alimentos gourmet, producidos por empresas de reconocido prestigio nacional, tales como Cascajares, Conservas Emilia, Selectos de Castilla, Conservas de Cambados, Catedral de Navarra, etc.

Mención especial merece su selección mensual de vinos en lotes a buen precio, que podremos adquirir libremente y sin asociarnos a ningún club de vinos. Por cierto que los lotes de meses anteriores siguen disponibles por si nos los hemos perdido.

En Selectos Frágola te puedes montar una buena cesta de lujo por menos de cien euros eligiendo de las secciones o bien optando por uno de los lotes ya diseñados.

Tienen el buen detalle de ofrecer puntos de descuento para posteriores compras.

Toda la información en http://www.selectosfragola.com/


Mis artículos sobre comida y bebida en Portugal.

Hace años que mi blog sobre Portugal está en la red. Se encuentra en http://todoportugal.blogspot.com/ y en él se pueden leer 43 posts sobre comidas y bebidas típicas. Para ver todos los artículos del tema basta con ir a este enlace. Los artículos podrían venir a este blog llamado Saboralia pero entonces dejaría en pelota al de Portugal en cuantro a Gastronomía y saturaría a los lectores con el tema lusitano. Aquí dejo la lista de posts detallada para que se pueda ir a cada artículo directamente.

Cenar por 12 euros en el casino de Povoa de Varzim, cerca de Oporto.

Vino de Oporto, que ni es exactamente vino ni de Oporto

Los precios de los vinos en los restaurantes de Portugal.

Cómo pedir una cerveza en Portugal.

Para merendar, un cachorro.

Desayunando pasteles de arroz.

Comida rápida: tostas y sandes.

Comprar dulces árabes en Lisboa

Platos ricos y diferentes, la açorda.

Queso de Azeitao, gran virguería.

El frango es un pollo.

Cenar por 15 euros en el Casino de Estoril.

Bacalhau a Braz o bacalao dorado.

Carne de porco al estilo del Alentejo.

Tripas a moda do Porto, los callos portugueses.

Los deliciosos pasteles de Sintra.

Queijo da Serra, el queso de la Serra da Estrela.

Recuerdos con sabor.

Comer por poco dinero pidiendo un bitoque.

Pedras Salgadas, agua mineral con gas natural.

El Moscatel de Setubal.

Comida rápida y barata: cachorros, tostas, bifanas y pregos.

El Rosmaninho, un aceite de lo más fino.

Grandes panaderías de Portugal.

El perú, la pescada, el presunto y la espetada. Todo ello se come.

Licor de merda, color inconfundible.

Así hacen el bacalao.

Arroz de rape, arroz de tamboril.

Picando unos rissois.

Vinos para la comida.

El café en Portugal, de lo mejor del mundo.

Las mejores cervezas de Portugal.

Comer en un food court muy dignamente.

Bacalao con natas, con pinta de lasaña.

Comida rápida portuguesa.

El museo del pan en Seia.

La imprescindible francesinha.

Alta cocina a precios razonables.

Que aproveche.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Restaurante Piedras Blancas, Santander.


Santander, comer y volver. Seguro. La capital cántabra destaca por sus excelentes barras de pinchos y tapas. Aquí se unen dos tradiciones que no suelen coincidir, ya que las ciudades que sirven pinchos no presumen de tapas y viceversa, pero este es un caso ideal para los aficionados a la buena comida. En Santander se pica muchísimo y no es tan sencillo vender comidas en el comedor, de modo que la oferta de menús del día destaca por los buenos precios y las elaboraciones avanzadas, además de por el excelente género.

Inicialmente me dirigí a la calle Bonifaz, en la zona de Puerto Chico. Muy cerca está La Bombi, el restaurante donde van los famosos. Había comido ya previamente en La Brocheta, en la misma calle, donde tenemos varias opciones interesantes que probaré en otras visitas.

Se trataba de comer un buen menú del día y teníamos bastante donde elegir en misma calle y las inmediaciones. Escogimos el Piedras Blancas por su apariencia y también porque la oferta se antojaba atractiva. Serían quince euros, todo incluido.

Empezamos con un pastel de hongos con all-i-oli que nos pareció muy interesante, en su punto de sabor y con un par de lonchas por persona, más que suficiente. Un poco más de salsa no hubiera venido mal. Por cierto que el pan es tipo Fripan, calentito y sabroso.

Para los segundos probamos platos distintos. El lomo de buey venía en una ración generosa, servido en tiras y muy en su punto aunque con un toque extra de sal quedaría más logrado. Impecable el bacalao con hongos confitados, de lascas finas y sabor nada salado.

Los dos tomamos el mismo postre, un flan de chocolate con frutos rojos, de nota. Como el rosado del menú era Lambrusco, elegí un blanco de Rueda que me pareció fenomenal, teniendo en cuenta que no me gustan nada los vinos de uva verdejo. Un vino interesante para servirse en un menú, sí señor. El agua se sirve en botellas de cristal de medio litro y el café se puede mejorar aunque no está nada mal.

El local es muy coqueto y tiene una clientela local muy fiel, por lo que no necesitan para nada a los turistas, que no suelen andar de paso por la calle donde está y que por cierto recuerda a las del Barrio Alto de Lisboa. El personal es competente, amable y servicial, las mesas son amplias y hay varios ambientes disponibles.

Estamos también ante un restaurante de comida japonesa y es una pena no haberla probado, pero algo había que elegir. Tienen una muy interesante carta que se puede consultar en este enlace. La cocina se define como mediterránea y el resultado es muy bueno porque la relación entre calidad y precio anda ajustada a tope. El mejor ejemplo es la carta de vinos, con una selección de blancos y rosados a precios asequibles. Los tintos están muy bien elegidos y los cobran baratos.

El Piedras Blancas no es el Serbal y seguramente no lo pretende, pero lo que consigue es un producto impecable a un precio inmejorable. Cocina moderna, creativa, de raciones amplias y con sabores cuidados con precios para todos los públicos. Así ocurre que se llena enseguida y no me extraña. Sin duda es una dirección imprescindible para una escapada a Santander. Locales como éste son los que salen en la guía Gault Millau francesa. A ver si se pasan por ahí los de la Michelin para darle un "bibelot" de los que conceden a los restaurantes donde se come muy bien por poco dinero.

Toda la información detallada en http://www.restaurantepiedrasblancas.com/