miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cara y cruz de Mercadona.



Como muchos españoles soy cliente de Mercadona y tengo que alabar la buena selección de productos en algunas categorías de la alimentación, no en todas. Hoy me toca hablar bien y mal de esta cadena de supermercados. Por una parte voy a elogiar notablemente una selección de croquetas que han sacado al mercado, en las variedades de setas, ibérico y de cocido. Probablemente las primeras sean las mejores, pero las otras no van a la zaga. Los precios son muy contenidos y el producto cuela casi como gourmet, con un buen acabado. Las croquetas en cuestión fríen muy bien, no se rompen ni absorben mucho aceite. Otro producto similar que se vende como buñuelos de bacalao resulta ser lo que en Portugal llamarían croquetas de bacalao, porque se parecen una barbaridad. A lo mejor han elegido la denominación de buñuelos por alguna razón que ellos conocen, pero se podrían vender perfectamente como croquetas. En cuanto a los cuatro productos mencionados, hay que felicitar a Mercadona por incorporar esos congelados a su surtido. Con un poco de ensalada tenemos un excelente entrante ideal para cuando hay visitas.

Como no hay rosa sin espina, también debo poner a caldo el arroz negro de la marca Hacendado, que me parece un auténtico fracaso. Por una parte cuesta ponerlo negro porque lleva una cantidad de tinta ridícula. El sabor brilla por su ausencia y probablemente recuerde a cualquier cosa menos a un arroz negro. Con un poco de all-i-oli podría haber sido mejor ingerido pero a los dos o tres bocados tuve que descartarlo como plato y mi perro se ocupó del resto. Este arroz sale baratito, tanto como para que el resultado haya sido penoso. Ni siquiera los tropiezos de sepia y gambas aportaban nada de nada. Sería conveniente que Mercadona pusiera en marcha algún mecanismo para que sus clientes opinaran sobre los productos que se venden en los supermercados. Obviamente no repetiré y no lo recomiendo, del mismo modo que elogio sus croquetas y buñuelos. Por cierto que otros arroces negros del mercado son algo mejores, pero todavía no se ha logrado una buena preparación en conserva o en congelado.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Stracto. Otra marca de café en cápsulas que no va a arrasar.

ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE.
LAS CÁPSULAS YA SE VENDEN EN SUPERMERCADOS ALIMERKA DE ASTURIAS Y LA CAFETERA SE REBAJA A 50 EUROS PARA TITULARES DE LA TARJETA ALIMERKA.

Hoy en día hay café en cápsulas al alcance del consumidor en diversos canales de distribución, siempre con el denominador común de la cafetera cautiva e incompatible con los demás sistemas, algo así como lo que ocurría al principio con los sistemas de video. Por una parte tenemos a Nespresso, que vende a través de sus escasas tiendas propias y por internet o teléfono. Dolce gusto y el resto de marcas se venden en supermercados y grandes superficies, pero sólo Dolce Gusto se encuentra mayoritariamente.


Ahora Cafento lanza al mercado su producto Stracto, basado en la inevitable combinación de cafetera propia y cápsulas de cinco variedades, una de ellas de descafeinado. Lo curioso es que en este caso la empresa hará la venta a través de establecimientos de hostelería que sean a la vez consumidores de su producto.

Estuve degustando un café Stracto en la Feria de Muestras de Asturias y ciertamente la calidad del producto es elevada, pero el precio por cápsula es demasiado parecido a Nespresso, con lo que para ese viaje igual no hacen alforjas. Concretamente según su lista de distribuidores no puedo adquirir sus productos en mi lugar de residencia. El comercial de la empresa me insistió repetidamente sobre la bonanza del producto sin llegar a convencerme. Personalmente estoy más por las monodosis ESE compatibles para cualquier cafetera y fáciles de encontrar en las grandes superficies.

Otra cosa sería que vendieran en supermercados y que los precios no pasaran de 30 céntimos por cápsula. De momento Stracto no aporta nada especial, como no sea para los desayunos en los hoteles o para cafetera de cortesía en habitaciones de lujo.