domingo, 29 de agosto de 2010

Postres de diseño en Burger King.



En este blog no hacemos asco a nada que esté bien hecho ni tenemos ningún prejuicio sobre la comida rápida. Se puede comer decentemente en un establecimiento donde la comida está muy estandarizada y los llamados restaurantes caseros no son necesariamente ninguna garantía así porque sí.

Tengo que reconocer que prefiero McDonalds pero hay que reconocer que Burger King se está esforzando en mejorar. La prueba la tenemos en los postres de la foto de arriba. Cada uno de ellos se vende por un euro y el conjunto de los cuatro puede ser adquirido por tres euros. Son unos postres en formato chupito servidos en unos monísimos vasitos de plástico grueso que nos podemos llevar a casa para reutilizar. Todos llevan trocitos de galleta excepto el de lima-limón, que es el único con un pequeño toque ácido. Las combinaciones se hacen con mousses y siropes y el resultado es muy meritorio. Burger King también ha mejorado notablemente sus helados pero sigue teniendo una asignatura pendiente con el café, ya que su oferta deja mucho que desear respecto a la competencia. McCafé, la marca cafetera de McDonalds ofrece buenos productos y precios mientras que Burger King está limitadísima en ese aspecto.

Los nuevos postres gourmet no es que sean ambrosía pura pero cumplen muy decentemente y podrían servirse en cualquier restaurante con pretensiones. Esperemos que no los quiten de la carta. Animo a los lectores a probarlos porque son la prueba de que las grandes cadenas pueden hacer cosas muy interesantes si se ponen.

sábado, 28 de agosto de 2010

Pasión alemana por el pan.




Mientras el nivel de los panes españoles va bajando escandalosamente y el de los franceses perdiendo muchos puntos, hay que hacer constar que Alemania mantiene el tipo al igual que Suiza y Portugal.

En una reciente visita a Alemania he podido constatar que allí se da muchísima importancia al pan y abunda las panaderías por doquier, incluso en las estaciones de ferrocarril y en las calles comerciales de más importancia. Bollos, pan de molde y hogazas de todo tipo son una provocación para los amantes del buen pan. Los precios son muy similares a los de España y la calidad es notable.

Lamentablemente he tenido experiencias muy negativas en España con el pan. En la provincia de Valladolid me han puesto caras muy raras cuando he solicitado hogazas y me han ofrecido productos de bajísima calidad. Es una pena que hoy en día la panadería de Carrefour gane por goleada a las panaderías convencionales, con mucha mayor variedad y calidad a cambio de precios ligeramente superiores. Con un buen pan todo sabe mucho mejor y con un mal pan se arruina cualquier plato.

Que el viajero sepa que Alemania tiene panes de lujo y una restauración con precios extremadamente contenidos. Siempre vuelvo a los lugares donde el pan es bueno.