jueves, 29 de octubre de 2009

¿Compensa la Nespresso?


Pues todo depende de lo que quiera el lector, pero mi recomendación personal es no comprar esta ni ninguna otra cafetera de cápsulas. Puede ser de lo más fashion y "modelna" pero con la adquisición el cliente se casa para toda la vida con Nespresso y sus cápsulas específicas.

Por la calidad del producto no hay problema porque se fabrican cafés de varios tipos y hay una garantía seria de que el café es óptimo. El mayor inconveniente radica en que el sistema es absolutamente cautivo y hay que comprarles las cápsulas a ellos, ya sea en las muy escasas tiendas especializadas o bien recibiéndolas a domicilio previo pedido, lo cual nos amarra demasiado. Lo mismo ocurre con la cafetera Senseo, una versión más popular.

Si el lector quiere tomarse un buen café y le incomoda la extracción de la borra con el engorro de la limpieza, tiene a su disposición muchas cafeteras en el mercado que admiten el modelo de alcance universal, inventado por Illy y denominado monodosis ESE. Ojo porque no hay que confundir cápsulas con monodosis.

Lamentablemente en los lineales de los supermercados españoles hay muy poca variedad del sistema ESE. Mercadona vende un expreso y un descafeinado, al igual que lo hace Carrefour. En otros hipermercados la escasez es penosa. En Portugal se venden las de Segafredo Zanetti, Nicola, Sical y Delta, entre otras, con mucha mayor calidad que las de nuestro país. En Leclerc se venden algunos productos envasados en Francia que no están mal del todo. Otra opción es comprarlas a empresas que las venden por Internet pero que acaban saliendo casi tan caras como las de Nespresso.

Para los grandes consumidores no recomiendo ni cápsulas ni pastillas. Para los más exigentes siempre están las cafeteras que muelen en el acto y expulsan la borra solitas, pero eso ya es de lujo.

Haga lo que quiera pero recuerde que una Nespresso es un matrimonio para toda la vida sin posibilidad de divorcio.

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